La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) cuestionó la lectura oficial sobre el aumento de la mora en el crédito a personas y sostuvo que el problema está ligado a la pérdida del poder adquisitivo, el retraso de los salarios frente al costo de vida y la caída del consumo

El vocero de la entidad, Salvador Femenía, afirmó que las familias priorizan los gastos esenciales y que el endeudamiento se explica, sobre todo, por la compra de alimentos, bebidas y medicamentos

“Vemos que apenas se mantienen los que tienen que ver con lo básico”, señaló, al remarcar que el resto de los consumos se volvió mucho más difícil de sostener

Los números acompañan esa tendencia: el pago de deudas con entidades financieras ya equivale al 24% de la masa salarial y, al sumar gastos fijos, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de sus ingresos propios

Femenía también atribuyó el deterioro a la falta de incentivos para que la actividad económica repunte. Dijo que los costos logísticos y la presión tributaria están golpeando a las pequeñas empresas, con cierres de comercios y pérdida de puestos de trabajo

En ese marco, sostuvo que el origen del problema está en los ingresos. “Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza”, planteó, y agregó que la falta de consumo afecta tanto al comercio como a la industria pyme

Según explicó, muchas empresas del sector producen para el mercado interno, pero enfrentan plazos de cobro más largos, dificultades financieras y deudas bancarias, comerciales y tributarias. También reclamó un plan de pagos para aliviar la situación de las pymes, que además enfrentan embargos

El deterioro de la mora fue acelerado desde fines de 2024. En diciembre de ese año representaba el 3,6% del crédito relevado; un año después había trepado al 12,6% y en junio llegó al 17,5%

En apenas 18 meses, el indicador se multiplicó por 4,9. Frente a mayo, subió 0,3 puntos porcentuales, con 20 meses consecutivos de deterioro y un salto interanual de 10,5 puntos

Para Femenía, la recuperación económica no se refleja en la calle. Aseguró que cierran empresas, que las nuevas aperturas no compensan esas pérdidas y que en centros comerciales y localidades del AMBA cada vez se ven más locales vacíos