La industria argentina de nutrición animal planteó una agenda de reformas para reducir costos y facilitar la producción. Durante la apertura del X Congreso de Nutrición Animal, Alejandro Bravo, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (Caena), pidió eliminar los derechos de importación sobre insumos estratégicos y las percepciones de IVA y Ganancias
El encuentro se realiza en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y reúne a especialistas de Brasil, España, Estados Unidos, Italia y distintas regiones de la Argentina. La entidad representa a unas 150 empresas y, según lo expuesto durante el congreso, la actividad moviliza más de US$15.000 millones por año y emplea a 40.000 personas
Tres cambios para reducir costos y agilizar controles
El primer pedido está vinculado con el capital de trabajo. La eliminación de aranceles y percepciones, según Bravo, permitiría liberar recursos para invertir y competir
El segundo eje propone crear un registro único de insumos por producto ante el Senasa. La iniciativa busca reducir trámites y costos, además de completar la transición del RUCA al SISA
El tercer planteo apunta a una regulación basada en evidencia científica, capaz de garantizar la inocuidad y la sanidad sin convertirse en un obstáculo para producir, innovar o exportar. El dirigente también destacó que existe diálogo con la Secretaría de Agricultura, las áreas de comercio exterior y el Senasa
El peso de las cadenas de proteína animal
Bravo vinculó las reformas con el crecimiento de la carne bovina, los lácteos, la producción aviar, la actividad porcina y los huevos. En conjunto, esas cadenas movilizan unos US$45.000 millones anuales, equivalentes a cerca del 7% del producto bruto argentino
Junto con la nutrición animal, generan más de 750.000 puestos de trabajo y exportan casi US$6000 millones por año. Dentro de ese conjunto, la carne bovina supera los US$20.000 millones y emplea a 280.000 personas, mientras que la lechería moviliza US$13.000 millones y genera 200.000 puestos de trabajo
La industria de alimentos para animales representa por sí sola más de US$15.000 millones, casi el 2,5% del PBI, y 40.000 empleos. Su función, según se explicó, es transformar proteína vegetal en alimentos destinados a producir carne, leche y huevos
Más demanda y nuevos mercados
Un relevamiento de Caena registró un aumento del consumo de alimento en la producción de huevos, porcinos y acuicultura. También señaló que el segmento de alimentos para mascotas mantiene un dinámico y exportador
Entre las oportunidades comerciales mencionadas figuran la ampliación de la cuota de Estados Unidos para la carne vacuna argentina, la entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, el regreso de las compras japonesas después de dos décadas, la apertura de Indonesia para carne y lácteos y la habilitación de nuevas plantas para exportar a China
Para sostener ese proceso, el sector considera centrales la eficiencia, la bioseguridad, la sustentabilidad y la coordinación entre productores, empresas y organismos públicos. La prevención sanitaria fue presentada como una condición para competir, especialmente frente al riesgo de influenza aviar
La propuesta se resume en una transformación: un kilo de maíz puede exportarse como grano o incorporarse a una cadena que lo convierta en carne, leche y huevos, además de generar empleo y actividad en distintas localidades del país