La industria atraviesa un escenario de fuerte contraste: por un lado, conviven proyectos de gran escala en energía, minería y agroindustria; por el otro, una parte relevante del entramado productivo todavía no logra recuperar actividad ni empleo
En ese contexto, el trabajo formal fabril siguió en baja y pasó a liderar la pérdida acumulada de puestos entre los sectores privados desde agosto de 2023
Un retroceso que se desacelera
Los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes a mayo, muestran una baja de 3.157 trabajadores en la industria. El número siguió siendo negativo, aunque fue menor al de los meses previos
Durante el semestre anterior, la merma promedio rondó los 5.100 empleos mensuales. Frente al máximo alcanzado en agosto de 2023, la industria acumula una caída de 89.667 puestos formales, equivalente al 7,5%
Con ese resultado, el sector desplazó a la construcción, que quedó con 86.816 empleos menos en igual comparación
Las ramas más golpeadas
La caída de mayo no fue homogénea dentro del sector. Textil, confecciones, cuero y calzado perdió 1.229 empleos. La metalmecánica recortó 925 puestos y la cadena automotriz-autopartista, 646
Esas mismas actividades figuran entre las más afectadas desde agosto de 2023. Textil, confecciones, cuero y calzado acumula 28.088 empleos menos, una baja del 23%. Metalmecánica perdió 21.384 puestos, con un retroceso del 9%
Desde la UIA señalaron que se trata de ramas muy ligadas al consumo interno, por lo que su recuperación depende en buena medida de una mejora de la demanda
Construcción y empleo privado
La construcción también sigue en una posición débil. Aunque es una actividad que arrastra a otros rubros, todavía no muestra señales firmes de repunte ni en obra privada ni en obra pública
En mayo, el empleo asalariado formal privado cayó en 9.059 puestos. Comercio registró la mayor baja mensual, con 4.214 empleos menos. La industria quedó segunda, seguida por la construcción, que perdió 1.190 puestos
En sentido contrario, agricultura y ganadería sumó 2.253 trabajadores y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler incorporaron 703
Qué puede pasar hacia fin de año
Aunque los datos laborales se publican con rezago, la evolución reciente de la actividad permite anticipar parte del comportamiento futuro
En junio, la producción industrial manufacturera subió 0,9% frente a mayo y 2% interanual. Aun así, el primer semestre cerró con una contracción de 2,2%, según el análisis citado
Para julio, la proyección fue de una actividad amesetada. Además, siete de las 12 principales cadenas industriales se mantuvieron entre 30% y 40% por debajo de sus máximos de la última década y operaron con cerca de 40% de capacidad ociosa
El uso de las instalaciones fabriles llegó en junio al 59,1%, por encima del 58,3% de mayo y del 58,9% de un año atrás
Inversiones grandes, empleo acotado
El escenario industrial también se cruza con el régimen oficial para atraer inversiones de gran escala. Según el último balance difundido por el Gobierno, el programa reunió 21 proyectos aprobados, USD 46.700 millones comprometidos y 95.158 puestos de trabajo proyectados
Un análisis de Misión Productiva comparó esa cifra con la pérdida de empleo registrada desde noviembre de 2023 y concluyó que los puestos anunciados equivalen al 32% del trabajo formal perdido en ese período
El estudio remarcó además que esos empleos incluyen directos e indirectos, permanentes y temporales. En los cinco proyectos con detalle oficial, los puestos directos y permanentes representan alrededor del 14% del total
Extrapolando esa relación, el informe estimó unos 13.400 empleos estables, equivalentes al 4,5% del empleo asalariado formal destruido desde noviembre de 2023
Dos economías en tensión
La comparación deja ver dos velocidades dentro de la economía. Energía, minería y algunos segmentos de la agroindustria reúnen buena parte de las inversiones de mayor escala y tienen potencial exportador. Al mismo tiempo, industria, construcción, comercio y servicios siguen con caída de actividad y pérdida de empleo
El contraste no depende solo del monto invertido. También importa cuánto empleo generan esos proyectos, qué proveedores activan y qué encadenamientos producen sobre rubros como ingeniería, logística, software, metalmecánica y servicios especializados
La diferencia entre la expansión esperada en algunos sectores y la debilidad del mercado de trabajo en otros sigue marcando el pulso de la economía