La inflación mayorista volvió a acelerarse en septiembre. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una suba del 3,2%, después del avance del 2,1% en agosto
El principal impulso provino del petróleo crudo y el gas, cuyos precios aumentaron 15% durante el mes. Ese rubro explicó 1,43 puntos porcentuales del incremento total, cerca del 45% de la variación
Los bienes nacionales lideraron el aumento
Los productos de origen nacional subieron 3,4%, mientras que los importados avanzaron 0,4%. Los primeros aportaron 3,13 puntos porcentuales al índice y los segundos, apenas 0,03
Entre las divisiones con mayor incidencia también se ubicaron los productos agropecuarios, con 0,30 puntos porcentuales; los refinados del petróleo, con 0,28; los alimentos y bebidas, con 0,20; y las sustancias y productos químicos, con 0,16. En conjunto, estos sectores y los hidrocarburos concentraron alrededor de tres cuartas partes del aumento mensual
Un año de variaciones irregulares
El IPIM había comenzado el año con una suba del 1,7% en enero. Luego registró aumentos del 1% en febrero y del 3% en marzo, hasta alcanzar un máximo de 5,2% en abril
Después, la variación bajó al 2,5% en mayo, al 1,1% en junio y al 0,8% en julio. Con los resultados de agosto y septiembre, el indicador retomó una trayectoria ascendente
En los primeros nueve meses del año, los precios mayoristas acumularon un aumento del 22,8%. La variación interanual llegó al 29,2%
La energía marcó la diferencia entre sectores
Dentro de los bienes nacionales, los productos primarios aumentaron 7,9%, mientras que los manufacturados y la energía eléctrica avanzaron 2%. La electricidad subió 4,1% y los productos textiles, 3,5%
Los productos agropecuarios registraron un alza del 2,6%; los refinados del petróleo, del 2,2%; y los alimentos y bebidas, del 1,7%
Desde diciembre, el petróleo crudo y el gas acumularon una suba del 77,1%. Si se toma como punto de partida febrero, cuando comenzó el conflicto bélico en Medio Oriente, el aumento fue del 70,8%. La energía eléctrica avanzó 54,5% en el mismo período
En cambio, los productos manufacturados acumularon un incremento del 18,7% y los importados, del 12,1%
El impacto sobre otros precios todavía no fue lineal
El IPIM mide únicamente bienes y se calcula en una etapa mayorista. El índice de precios al consumidor combina bienes y servicios y refleja valores abonados por consumidores finales. Por esa diferencia, ambos indicadores no necesariamente evolucionan al mismo ritmo
En septiembre, el índice minorista aumentó 1,9%. En abril, cuando el IPIM había subido 5,2%, el índice al consumidor había registrado un avance del 2,6% y luego descendió al 2,1% en mayo
El aumento de septiembre estuvo concentrado en la energía y en algunos bienes primarios, más que en un traslado uniforme hacia toda la canasta. Sin petróleo crudo, gas, combustibles y electricidad, la suba mayorista habría rondado el 2% mensual
El posible impacto posterior se ubica en los refinados del petróleo, el transporte y los alimentos, debido a que el traslado de los combustibles puede producirse con cierto rezago
Otros indicadores mayoristas
El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor, que excluye el efecto impositivo, aumentó 3,4% en septiembre
El Índice de Precios Básicos del Productor, que mide los valores percibidos por productores locales y no incluye bienes importados, avanzó 3,8%