La mora bancaria cortó en junio una seguidilla de 19 meses de suba y bajó de 7,7% a 7,6% sobre el total de la cartera prestada al sector privado. Aun así, el alivio fue acotado: la irregularidad siguió en 12,8% entre las familias y en 3,5% entre las empresas

Dentro del universo minorista, los préstamos personales volvieron a empeorar y pasaron de 15,9% en mayo a 16,3% en junio. En cambio, las tarjetas mostraron una mejora, mientras que los créditos prendarios avanzaron y los hipotecarios se mantuvieron prácticamente estables

Un freno explicado por el crédito más que por una mejora de pagos

El Banco Central atribuyó la baja del indicador a una desaceleración del crecimiento de los créditos en situación irregular y a un aumento del stock total de financiamiento. En junio, los saldos en pesos y en moneda extranjera crecieron 3,1% en el mes y 10,1% en la comparación interanual

Pero, si se observa solo el crédito en pesos, el panorama cambia: el financiamiento a familias siguió estancado y el avance se concentró en las empresas. Como los préstamos en moneda local explican cerca del 77% del total, la estabilización del índice también refleja una oferta de crédito todavía contenida

Empresas con señales mixtas

En el caso corporativo, la mora se mantuvo en 3,5%, aunque con diferencias por actividad. Hubo leves aumentos en construcción, comercio e industria, y una baja marginal en el sector primario

El informe oficial también señaló que la probabilidad de default estimada para el crédito total al sector privado bajó a 2,6%, apoyada en una cobertura elevada frente al riesgo crediticio. Las previsiones representaron 86,6% de la cartera irregular y 6,5% del total financiado

Un nivel que sigue entre los más altos en 21 años

Pese al respiro de junio, la mora del sistema continúa en máximos de más de dos décadas. El deterioro todavía se siente con fuerza en fintech y billeteras virtuales, donde los atrasos pueden llegar al 30%

En ese contexto, se estima que uno de cada cuatro argentinos con crédito está atrasado en sus pagos y que uno de cada seis pesos prestados a familias no regresa. La expectativa ahora está puesta en que la refinanciación de deudas y una recuperación del crédito a los hogares ayuden a cambiar la tendencia en los próximos meses