Los anteojos inteligentes atraviesan una etapa de expansión, aunque también enfrentan un problema de confianza. La posibilidad de grabar imágenes y audio de manera discreta generó críticas y llevó a algunos usuarios a cuestionar el uso de estos dispositivos en espacios públicos
Los Ray-Ban Meta, desarrollados por Meta junto con EssilorLuxottica, fueron vinculados en los últimos meses con casos de grabaciones y acoso encubierto. La reacción incluyó la creación de aplicaciones como Nearby Glasses y ZuckOff, que utilizan señales de Bluetooth para ayudar a detectar los dispositivos
El fenómeno recuerda al término “Glasshole”, utilizado años atrás para describir a los usuarios de los anteojos inteligentes de Google. Sin embargo, los episodios de uso indebido conocidos hasta ahora son pocos y no parecen haber frenado la estrategia de las grandes compañías
Meta refuerza su apuesta pese a las críticas
Meta implementó medidas para dificultar la manipulación de la luz LED que indica cuándo la cámara está activa. También aseguró que eliminó contenido producido por infractores y suspendió algunas cuentas vinculadas con esos abusos
Personas cercanas a la empresa sostienen que los envíos de sus anteojos se duplicaron durante el verano en comparación con el mismo período del año anterior. La compañía, además, presentó Ray-Ban Meta Audio, su primera línea de anteojos inteligentes sin cámara, con la expectativa de reducir las preocupaciones relacionadas con la privacidad
Meta también incorporó su agente personal de inteligencia artificial, Muse, a los anteojos. La empresa no prevé abandonar las cámaras y afirma que para fin de año contará con una línea de 100 modelos inteligentes
Según Omdia, los envíos mundiales de anteojos con inteligencia artificial más que se duplicaron en los seis meses transcurridos hasta junio y llegaron a 4,2 millones de unidades. Meta y una nueva generación de competidores chinos lideraron el mercado
Snap apuesta por la realidad aumentada
Snap presentó Specs, un modelo avanzado de realidad aumentada. El dispositivo combina lentes transparentes, cámaras y auriculares con funciones que permiten consultar mapas, jugar al dominó y trabajar con Google Docs mediante un teclado
Por sus capacidades, Specs se acerca más a una computadora portátil que a unos anteojos convencionales. Su precio inicial, inferior a US$2200, supera en más de siete veces al modelo más económico de Meta
En una primera etapa, el producto podría atraer principalmente a usuarios profesionales, como influencers e ingenieros que realizan trabajos de campo, antes que al público general
Más competidores y nuevas formas de uso
Google y Samsung también preparan anteojos inteligentes basados en Android. Mientras tanto, las ventas en China crecen con mayor velocidad que en otros mercados, aunque parten de una base menor
Meta concentra el 81% del mercado mundial. En China, Alibaba, Xiaomi e INMO, los tres principales fabricantes, reúnen menos de la mitad de los envíos, en un escenario de competencia más fragmentado
Las compañías experimentan con distintas configuraciones de hardware y también crece el segmento de productos de marca blanca. Qualcomm desarrolla módulos pequeños, que incluyen software, para incorporarlos a marcos fabricados por distintas empresas
La compañía prevé que estos sistemas puedan utilizarse en sectores como la moda, la salud, la educación y la industria. Por ahora, la conexión más habitual es con un smartphone. En el futuro, los anteojos podrían vincularse con pequeños dispositivos de procesamiento o incorporar conectividad celular propia cuando mejoren las baterías
La expansión de la inteligencia artificial también podría alcanzar otros objetos, como lapiceras, colgantes, bolsos y anillos. A diferencia del teléfono inteligente, el desarrollo de esta tecnología no parece apuntar a un único dispositivo
Las cámaras seguirán siendo importantes para muchos asistentes de IA, ya que necesitan interpretar el entorno para funcionar. El desafío será combinar esas capacidades con controles que reduzcan los riesgos de vigilancia y recuperen la confianza de los usuarios