Mientras el Gobierno prepara un proyecto para una nueva ley de semillas, la Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (Fedia) pidió que los semilleros multiplicadores sean incluidos en la discusión
La entidad, que agrupa a seis cámaras regionales, formuló el reclamo al presentar una campaña nacional destinada a promover el uso de semilla fiscalizada
Un reclamo por la representación en la mesa
Fedia sostuvo que las conversaciones oficiales se concentran en los obtentores, responsables de desarrollar la genética, y en los productores. Según la federación, los multiplicadores y distribuidores quedaron fuera de las negociaciones
La organización planteó que la mesa debería reunir al Gobierno, los obtentores, los multiplicadores y los productores. En la cadena, los multiplicadores producen semillas a escala, las acondicionan y las comercializan en bolsas certificadas
El debate también abarca el llamado uso propio: qué productores deberían pagar por volver a sembrar semillas obtenidas de su cosecha de soja y cuáles podrían quedar exceptuados según la superficie trabajada
La brecha en el uso de semilla fiscalizada
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Semillas (Inase) citados por Fedia, el uso de semilla fiscalizada en soja alcanzó el 19,16% durante la campaña 2025/26
La federación comparó ese nivel con una adopción superior al 70% en Brasil y al 90% en Estados Unidos, según los datos que maneja una de sus cámaras. Para la entidad, reducir esa diferencia podría mejorar la competitividad y el potencial productivo
Fedia también señaló que la producción de semillas implica un riesgo agronómico elevado y que se necesitan mayores volúmenes y menores costos para elevar la productividad
Qué verifica la fiscalización
La campaña, que se difundirá en las redes sociales de Fedia y de sus seis cámaras, busca mostrar el recorrido de la semilla desde la planificación y el seguimiento del cultivo hasta la cosecha, la clasificación y el acondicionamiento
Según explicó la federación, la fiscalización del Inase permite controlar la identidad varietal, la pureza física, la sanidad y la calidad fisiológica de las semillas
Los representantes de las seis cámaras defendieron el uso de semilla fiscalizada por sus efectos comerciales y ambientales. Sostuvieron que favorece un mercado legal y trazable, además de contribuir al cuidado de la sustentabilidad de los suelos