La red de estaciones Shell en la Argentina pasó a manos de la suiza Mercuria Energy Group, que tomó el control de 894 bocas de expendio, la refinería de Dock Sud y el resto de los activos que tenía Raízen en el país

El cierre de la operación fue comunicado en Brasil y se concretó una vez cumplidas las condiciones previas, incluidas las aprobaciones regulatorias. El monto total asciende a US$1420 millones e incluye una parte en efectivo y la asunción de la deuda de Raízen Argentina por parte del comprador

Qué incluye la operación

El paquete abarca las 894 estaciones Shell, que representan el 19% del mercado de despacho de combustibles, además de la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes en la ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas y dos terminales de combustibles

La marca Shell continuará en los surtidores. El acuerdo de licencia con el nuevo operador fue firmado por 15 años y podrá renovarse por otros 15

El desembarco de Manzano

Mercuria no llega por primera vez al país. La compañía, fundada en Ginebra en 2004, ya había desembarcado en la Argentina en 2009 y luego se fusionó con Andes Energía, el vehículo de José Luis Manzano, para dar origen a Phoenix Global Resources

Ahora, el empresario se encamina a ingresar al negocio de los combustibles por dos vías. Edenor, la distribuidora eléctrica que integra el grupo que controla, quedaría con el 20% de la sociedad, mientras que él sumaría otro 15% en forma directa

Esa estructura todavía depende de las aprobaciones regulatorias y de los pasos propios de la transacción. La definición final se conocería en un plazo de 30 a 40 días

La estrategia detrás del movimiento

La apuesta apunta a usar la red de estaciones como plataforma para instalar cargadores de autos eléctricos y paneles solares. La idea es que los cargadores operen con acceso abierto y puedan servir para cualquier vehículo, sin importar la marca

Edenor viene de ampliar su presencia en el sector energético. Antes ofreció US$230 millones por la participación estatal en Transener, aunque perdió frente a una propuesta superior. Después avanzó con Metrogas, donde YPF aceptó su oferta de US$780 millones por el 70% del capital

En ese caso, Manzano ya tenía el 9,23% de la compañía a través de Integra Gas Distribution y deberá lanzar una oferta pública por el resto de las acciones

Por qué vende Raízen

Para Raízen, la salida marca el final de un ciclo de 15 años. La empresa nació en 2011 como una sociedad entre Shell y Cosan y en 2018 había tomado el control total de las estaciones y de la refinería

Sin embargo, el congelamiento tarifario, los controles cambiarios y las restricciones a las importaciones afectaron la rentabilidad. La venta se concretó cuando el negocio local había vuelto a mostrar mejores márgenes

La urgencia también responde a la situación financiera de la compañía en Brasil, donde negocia una deuda de US$13.240 millones. Sus acciones cayeron 70% en 2025 y en junio obtuvo el aval de más del 80% de los acreedores a un plan de recuperación extrajudicial

Con este movimiento, Manzano sumaría refinación y comercialización de combustibles a un portafolio que ya incluye distribución eléctrica y de gas, producción de petróleo no convencional, medios y activos mineros