Malé. Detrás de la postal de playas y resorts de Maldivas se consolidó una operatoria mucho menos visible: el archipiélago pasó a funcionar como una escala para que Rusia acceda a productos occidentales alcanzados por las sanciones posteriores a la invasión de Ucrania

La mecánica aprovecha los vuelos diarios de Aeroflot. Mercadería procedente de Estados Unidos, Europa y China llega primero a Maldivas y, poco después, vuelve a despegar hacia Moscú. En ese circuito aparecen piezas de aviones, componentes electrónicos y artículos de doble uso, aptos para aplicaciones civiles y militares

Documentación nueva, controles mínimos

La operatoria, según la investigación, se apoya en firmas como Freight Care y Go Investment. Cuando la carga aterriza en Malé, la documentación inicial consigna al vendedor y al comprador. Pero para el tramo final hacia Moscú se emite otra guía en la que ya no figura el proveedor original

Como los bienes permanecen dentro del aeropuerto, no son registrados formalmente como importaciones y pasan por controles reducidos. Entre los productos detectados figuran microchips que pueden usarse en equipos civiles o en sistemas de guiado de misiles, instrumentos ópticos para satélites y piezas aeroespaciales de alta resistencia

Un salto difícil de explicar

Las cifras comerciales muestran una anomalía. Las importaciones rusas declaradas desde Maldivas pasaron de menos de siete millones de dólares en 2021 a más de 630 millones en 2022. En 2024 se ubicaron en unos 160 millones de dólares, pese a la escala industrial muy limitada del país

La ruta no era ajena a las autoridades de Estados Unidos. En mayo de 2023, la Oficina de Industria y Seguridad suspendió los privilegios de exportación de Intermodal Maldives por su participación en el desvío de repuestos para aviones civiles hacia Rusia. Luego, en diciembre de ese mismo año, el Departamento del Tesoro la incorporó a su lista de sanciones

Una red que sigue moviendo carga

El flujo no se detuvo. Velana International Airport procesó 7928 toneladas en el primer semestre de 2026, un 15% más que un año antes. Aeroflot concentró el 12% de la carga de transbordo saliente, según datos locales

Aunque el volumen sigue siendo pequeño frente a otros corredores, el caso muestra hasta dónde se extendió Moscú para encontrar vacíos en el sistema de sanciones. En Maldivas, además, la trama añade una dimensión inesperada a un país muy dependiente del turismo y con fuerte presencia de visitantes rusos