Mientras la Argentina tendrá un día feriado, en Suecia se difundirá mañana el nombre de quienes recibirán el Premio Nobel de Economía 2026. El anuncio se realizará al mediodía sueco, durante las primeras horas de la jornada argentina, y podrá distinguir hasta a tres personas

El reconocimiento fue creado en 1968 por el Banco Central de Suecia, con motivo del tercer centenario de su fundación. Su entrega sigue criterios similares a los premios Nobel de Medicina, Física, Química, Literatura y Paz

El aporte de Edmund Phelps a la macroeconomía

Edmund Strother Phelps, fallecido en 2026, desarrolló una extensa trayectoria académica. Nacido en 1933, estudió en la Universidad de Yale, donde se vinculó con James Tobin, Thomas Schelling, William John Fellner y Henry Wallich. También fue un aficionado a la trompeta

Enseñó en Yale, el MIT y la Universidad de Pensilvania. Desde 1971 integró la Universidad de Columbia, institución en la que conoció a Viviana Montdor, una joven argentina con quien se casó en 1974

Entre sus alumnos y colaboradores estuvieron John Bryan Taylor y Guillermo Antonio Roberto Calvo. Con este último participó en la reconstrucción del paradigma keynesiano, especialmente en el análisis de las expectativas racionales y de la fijación descoordinada de los salarios

Phelps cuestionó la idea de que las expectativas económicas fueran necesariamente racionales. Para él, los modelos macroeconómicos debían incorporar personas reales, con creencias, motivaciones, creatividad y capacidad de proyectarse hacia el futuro

Crecimiento, inflación y empleo

El economista Gylfi Zoega dividió la evolución de sus investigaciones en cuatro etapas. Entre sus principales temas estuvieron la teoría del crecimiento, la relación entre expansión e inflación, la crítica a las expectativas racionales y el cuestionamiento de la teoría de la tasa natural de desempleo

En 2006, Phelps recibió el Nobel de Economía por sus aportes a la comprensión de la relación entre inflación y desempleo. Su trabajo sostuvo que, a largo plazo, la desocupación no depende de la tasa de inflación, sino de la forma en que funciona el mercado laboral

La conclusión implicaba que las políticas de estabilización podían producir efectos transitorios, pero no modificar de manera permanente el nivel de desempleo. Allí radicó también su diferencia con Milton Friedman, galardonado en 1976: Phelps ubicaba la relación causal desde el desempleo hacia la inflación, y no en sentido inverso

Una de sus explicaciones más conocidas utilizaba la imagen de un país formado por islas. En ese escenario, la información sobre los salarios circula con dificultades y los trabajadores deben decidir si una baja salarial afecta a toda la economía o solamente a su propia isla. La respuesta condiciona sus decisiones y la interpretación de la demanda agregada

La innovación como motor del desarrollo

En Florecimiento masivo, publicado en 2013, Phelps examinó el papel de la innovación en las economías modernas. Allí sostuvo que la prosperidad no depende únicamente de los bienes producidos, sino también de la creatividad, la iniciativa, la curiosidad y la disposición a enfrentar desafíos

Según esa mirada, las ideas ocupan un lugar central. El producto bruto interno registra bienes que incorporan ideas ya existentes, mientras que la economía moderna también comprende la creación de productos y procesos, la elaboración de proyectos y la selección de iniciativas para su financiamiento

El autor vinculó el desarrollo personal con la experiencia de lo nuevo: situaciones diferentes, problemas desconocidos, nuevas percepciones e ideas para crear y compartir. También destacó la trayectoria de Steve Jobs como ejemplo de la importancia de la creatividad y de la capacidad para detectar oportunidades

Para Phelps, una economía innovadora no necesariamente profundiza las desigualdades, porque puede beneficiar tanto a quienes parten de posiciones favorecidas como a quienes no las tienen. La vida económica, al igual que la vida moderna, posee además una dimensión que excede lo material

Las cifras detrás del premio

Entre 1969, el primer año de entrega, y 2025, el Nobel de Economía fue otorgado a 99 personas. Veintiséis lo recibieron de manera individual, 40 en equipos de dos y 33 en grupos de tres

Del total, 96 fueron varones y tres mujeres. La edad promedio al recibir el galardón fue de 67 años. Leonid Hurwicz fue el premiado de mayor edad, con 90 años, mientras que Esther Duflo lo obtuvo antes de cumplir 47

Cincuenta y uno de los 99 galardonados habían fallecido. Vernon Lomax Smith, nacido en 1927, era el más longevo entre los premiados vivos. En promedio, los ganadores vivieron 17,6 años después de recibir el reconocimiento

Kenneth Joseph Arrow encabezó ese registro, con 45 años posteriores al premio. En el extremo opuesto estuvo William Spencer Vickrey, quien murió pocos días después de la distinción y no llegó a pronunciar la conferencia Nobel

Una marcada concentración geográfica

Estados Unidos fue el principal ámbito de origen y desarrollo profesional de los premiados. Unos 54 nacieron allí, equivalentes al 54,5% del total, y otros 27 nacieron en distintos países, pero emigraron y desarrollaron su carrera en territorio estadounidense

Considerados en conjunto, ambos grupos representan el 81,8% de los galardonados. Entre los restantes hubo tres nacidos en Francia, tres en Inglaterra, dos en Alemania, dos en Noruega y dos en Suecia

También recibieron el premio personas nacidas en Chipre, Escocia, Holanda, India, las Indias Occidentales y Rusia, con un representante por cada lugar mencionado

Con el anuncio de 2026 a pocas horas, la expectativa vuelve a concentrarse en Suecia. La “fumata blanca”, en la expresión utilizada para describir la espera, permitirá conocer finalmente al nuevo grupo de ganadores