Los prácticos son marinos profesionales con amplia experiencia que cumplen una tarea decisiva en la navegación: orientar al capitán de un buque para que pueda maniobrar con seguridad en zonas complejas como puertos, canales, ríos o pasos estrechos
Su intervención se vuelve especialmente importante en la entrada y salida de los puertos. Aunque las vías navegables estén dragadas y tengan profundidad suficiente, el fondo de mares y ríos cambia de forma permanente, y eso obliga a contar con conocimiento local preciso y actualizado
Una función técnica y sensible
En la Argentina hay cerca de 500 prácticos, de los cuales 350 trabajan en la Hidrovía. Suben a bordo antes de que el barco ingrese o salga de un puerto, muchas veces desde una lancha de prácticos, y asisten en la definición del rumbo, la velocidad y las maniobras más seguras
También deben conocer en detalle la profundidad del canal, los bancos de arena, las corrientes, las mareas, los vientos y los obstáculos. Además, coordinan operaciones con remolcadores y amarras portuarias para reducir el riesgo de accidentes, varaduras o colisiones
Formación y habilitación
Para ejercer como práctico en el país se requiere ser marino profesional, contar con experiencia amplia y obtener una habilitación específica otorgada por la Prefectura Naval Argentina
La parálisis en los puertos
En medio del conflicto que, según fuentes del sector, mantiene paralizada la actividad, la Prefectura intimó a los prácticos y pilotos incluidos en un listado oficial a retomar de inmediato sus tareas bajo el régimen del Decreto 690/2026, para las funciones en las que están habilitados
El organismo advirtió que el incumplimiento puede derivar en sanciones administrativas por falta grave. También señaló que cualquier acción para facilitar una medida de fuerza que interrumpa el servicio podría encuadrarse en los artículos 190 y 194 del Código Penal
Impacto en la exportación
La tensión ya repercute en el Gran Rosario, donde aumenta la cantidad de embarcaciones detenidas. Según Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, ya se superaban los 45 barcos a la espera y, si el conflicto no se resolvía en el día, podrían sumarse unos 30 más
El dirigente advirtió que cada demora encarece la operación y que el problema puede afectar la imagen del país como proveedor confiable en el comercio internacional. A la vez, sostuvo que el sector exportador apoya la reducción de costos, aunque cuestionó la forma en que se implementó la medida, al considerar que generó una fuerte crisis interna en la actividad