La cobertura ganó velocidad antes de lo previsto

La búsqueda de cobertura cambiaria se intensificó mucho antes de la etapa electoral que el mercado imaginaba. El stock total colocado superó los US$12.100 millones y avanzó 3,77 veces desde fines de mayo, cuando rondaba los US$3200 millones

Desde abril, el Tesoro emitió títulos atados al tipo de cambio oficial por casi US$11.000 millones. Al mismo tiempo, el volumen operado en el mercado secundario subió de un promedio diario de US$261 millones en abril a US$532 millones en julio. En futuros, el interés abierto pasó de US$2790 millones en mayo a US$4526 millones en julio, con participación activa del Tesoro y del Banco Central

Señales de cautela en un dólar calmo

El fenómeno sorprende porque el dólar viene relativamente estable y el Banco Central sigue comprando reservas, aunque a menor ritmo. Para varios analistas, la expansión de la cobertura expresa desconfianza y la expectativa de un dólar más propenso a subir que a quedar rezagado

El clima político también pesa. La cercanía de las elecciones, la caída en la imagen oficial y el malestar por deudas e ingresos golpeados por las tarifas alimentan la preferencia por resguardarse en moneda dura

A eso se suman los esfuerzos del Gobierno por sostener el tipo de cambio, incluido el uso directo de divisas a fines de julio para evitar que el mayorista superara los $1500. Aunque la postura oficial insiste en que el dólar flota dentro de las bandas cambiarias, el mercado interpreta una administración más activa de la esperada

Bonos débiles, dólares demandados y cobertura barata

También influyen los mensajes sobre la disponibilidad de divisas. En el mercado descuentan que no habrá un apoyo extraordinario del Tesoro de Estados Unidos ni fondos adicionales del FMI como los que circularon en el ciclo electoral previo

En ese marco, la compra de dólares por parte de personas físicas sigue firme y supera los US$2000 millones mensuales, lejos del pico de 2025, pero con una tendencia persistente a dolarizar carteras. Las tenencias en fondos comunes en dólares también muestran ese sesgo

Otra lectura vincula la cobertura con el carry trade. Con tasas en pesos atractivas y un tipo de cambio contenido, algunos inversores venden dólares, se colocan en instrumentos en moneda local y se cubren con futuros o títulos dollar-linked. Parte del stock, además, quedó inflado por la emisión del bono dual TMVE8, que por su diseño no computa para la posición global neta en moneda extranjera de los bancos

La estrategia oficial logró, al menos por ahora, frenar el avance del dólar que se había acelerado en junio. El viernes el mayorista cerró en $1487,50 y el Banco Central pudo comprar US$80 millones, su mayor adquisición en lo que va de agosto