El Gobierno pondrá en marcha la privatización del Belgrano Cargas con un esquema que habilita la concesión de las vías de las tres líneas que opera la empresa estatal. La resolución firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, se publicará este jueves y abre formalmente el proceso

La primera etapa alcanza a las vías y a los inmuebles aledaños de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. Las consultas podrán hacerse hasta el 28 de octubre y las ofertas deberán presentarse el 11 de noviembre a las 9.59. Un minuto más tarde se realizará la apertura

Un negocio de largo plazo

Los contratos tendrán una duración de 50 años desde la toma de posesión y, en principio, no contemplan prórrogas. El Gobierno justifica ese plazo por el tiempo que exige recuperar inversiones ferroviarias de gran escala

Según la documentación oficial, la reconstrucción inicial de la infraestructura y la captación de nuevas cargas puede demandar entre 10 y 15 años, antes de pasar a una etapa de repago y estabilización

En total, el esquema apunta a movilizar alrededor de US$1000 millones para las tres líneas. Parte de las obras será obligatoria en los primeros cinco años, mientras que otras inversiones podrán ofrecerse de manera optativa para sumar puntos en la licitación

Cómo se definirá al ganador

A diferencia de una privatización tradicional, no habrá una puja por el mayor pago al Estado. Los interesados competirán con una fórmula que combina el peaje máximo que quieren cobrar y el nivel de inversión comprometido. Ganará quien ofrezca cobrar menos e invertir más

La evaluación estará a cargo de una comisión que elaborará un orden de mérito y recomendará la adjudicación. Para el puntaje se tomará en cuenta la relación entre el piso del peaje y la tarifa ofrecida, además de las obras obligatorias y opcionales comprometidas

Los pliegos también preservan el esquema de acceso abierto, conocido como open access, que permite a distintos operadores circular con sus propios trenes pagando peaje. El futuro concesionario administrará y mantendrá las vías, pero deberá garantizar el uso de la red por terceros bajo reglas transparentes y no discriminatorias

Peajes, obras y RIGI

Las tarifas máximas deberán ubicarse dentro de bandas ya fijadas. Para el Belgrano, el rango va de US$0,00755 a US$0,02163 por tonelada-kilómetro. En el San Martín, oscila entre US$0,00708 y US$0,02034

Ese valor funcionará como techo. El concesionario podrá pactar montos menores con los usuarios, pero no superar el máximo adjudicado. Además, el peaje se actualizará una vez por año y subirá 15% cuando se habiliten las obras obligatorias

El pliego incorpora la posibilidad de que los proyectos se encuadren en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, con un piso de US$200 millones. Los beneficios se aplicarán solo a la actividad incremental generada por las nuevas inversiones

Quiénes no podrán participar

La licitación excluye a empresas estatales nacionales o provinciales y a compañías controladas directa o indirectamente por gobiernos extranjeros. La restricción alcanza a sociedades vinculadas con Estados soberanos, sus organismos y empresas de propiedad estatal

La cláusula deja afuera, entre otros casos, a compañías estatales chinas. También alcanza a cualquier firma pública nacional o provincial y a las controlantes, controladas o sociedades bajo control común con los oferentes

La medida tiene impacto sobre activos vinculados al proceso: hay 40 locomotoras y 1180 vagones prendados a China Machinery Engineering Corporation (CMEC), después de que un banco chino financiara obras ferroviarias y ese material rodante quedara como garantía

Qué pasa con los trenes

Los interesados podrán presentarse solo por la concesión de las vías o sumar la compra del material rodante asignado a cada línea. Esa opción no dará ventaja en el orden de mérito ni abrirá una competencia de precios dentro de esta licitación

Los lotes fueron valuados por el Tribunal de Tasaciones de la Nación: US$94,4 millones para el Belgrano y US$131,7 millones para el San Martín. En conjunto suman US$226,1 millones

Lo recaudado por esa venta no irá al Tesoro. Se destinará a un fideicomiso específico para financiar y pagar las obras a cargo de los concesionarios

Los grupos que ya se posicionaron

Entre los interesados aparece Grupo México, uno de los mayores operadores ferroviarios del continente. También el Consorcio Pro Ferrocarril Belgrano, integrado por ACA, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus Company, con la posible incorporación de Grupo Roggio

El grupo mexicano avanzó en un acuerdo con la estadounidense Wabtec para trabajar en la Argentina. En tanto, el consorcio agroexportador concentra buena parte de la carga que hoy circula por el sistema