Las búsquedas que hacen los argentinos en Google vienen dejando una señal nítida: cae el interés por términos asociados al ingreso a un empleo formal, mientras suben consultas ligadas a despidos, monotributo y trabajo por cuenta propia
Al mismo tiempo, también se frenó el impulso para descargar aplicaciones de transporte y reparto con fines laborales, un movimiento que algunos analistas leen como un posible síntoma de saturación en esas actividades
Menos ingreso al empleo formal
Entre las palabras que perdieron fuerza aparecen “psicotécnico” y “preocupacional”, dos búsquedas vinculadas con procesos de selección para un puesto registrado. La lectura es que reflejan menos entradas al universo formal
En paralelo, aumentó el interés por “despidos”, una consulta que ganó impulso en febrero, en medio del debate por la reforma laboral, y desde entonces siguió en alza. Aunque es una señal más amplia y menos precisa, también expone el clima de fragilidad en el mercado de trabajo
La fotografía coincide con datos oficiales que muestran una caída del empleo asalariado privado registrado entre febrero y mayo, con 89.000 puestos menos en ese período
Más trabajo, pero de menor calidad
El deterioro del empleo formal convivió con un aumento de otras formas de inserción laboral. En los últimos dos años crecieron los puestos no registrados y los no asalariados, además del número de monotributistas, que ya llega a 2,2 millones
La tendencia también se ve en actividades como cocina desde el hogar, delivery y transporte, donde sube la cantidad de personas que se vuelcan a salidas laborales más flexibles, pero también más precarias
En ese marco, la economía sumó puestos de trabajo, pero no necesariamente mejores. El avance se apoyó en ocupaciones de menor calidad, con jornadas reducidas o ingresos inestables
Las apps también muestran un límite
Las búsquedas para trabajar en Uber, Cabify, DiDi, Rappi y PedidosYa crecieron durante 2025 y volvieron a avanzar en el primer trimestre de 2026. Pero desde marzo la tendencia cambió: empezaron a bajar y marcaron el primer freno de la actual gestión
Para algunos analistas, eso puede significar que el mercado ya no absorbe a tantos trabajadores como antes. Cada vez hay más personas repartiendo o manejando para plataformas, pero la cantidad de viajes y pedidos no crece al mismo ritmo
La consecuencia es conocida: más competencia, menos ingresos y señales de saturación en sectores que funcionaron como refugio frente a la caída del empleo formal
Una economía que no alcanza a absorber
El diagnóstico se completa con otro dato de fondo: en la última década, la producción privada creció poco, mientras las horas trabajadas y la cantidad de ocupados avanzaron más. Eso empuja a más personas a buscar una segunda ocupación o a aceptar trabajos más precarios
El resultado no aparece necesariamente como más desempleo abierto, sino como subocupación, informalidad y empleos de baja calidad. En ese escenario, las búsquedas en internet terminan funcionando como un termómetro temprano de una crisis laboral que se profundiza