El Gobierno activará esta semana la primera licitación de $200.000 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para apuntalar el crédito hipotecario. Las entidades financieras tendrán tiempo hasta diciembre para colocar esos fondos en préstamos a tasa anual de hasta 7,5% más UVA
Cómo funcionará la primera subasta
La operatoria forma parte de un programa anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, que prevé convocatorias por $200.000 millones hasta alcanzar un total de $2 billones. Ese dinero se canalizará en depósitos a plazo fijo de largo plazo en bancos, con destino exclusivo a créditos para compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda
La primera ronda servirá para medir la respuesta del sistema financiero. En principio, se realizaría este jueves, el mismo día en que el directorio del Banco Central analizaría la aprobación de la operatoria
Cada banco podrá ofertar hasta el 20% del monto total de la convocatoria, de modo que ningún participante se quede con una porción dominante de los fondos iniciales. Luego de constituido el depósito, las entidades tendrán 90 días corridos para asignar el dinero a nuevos préstamos, es decir, hasta antes del 1° de diciembre
Tasas y condiciones
El instrumento prevé depósitos en pesos ajustables por UVA más un spread. Habrá dos plazos posibles: uno a un año, con tasa mínima de UVA más 2,50%, y otro a cinco años, con tasa mínima de UVA más 4,50%
Los créditos que surjan de esos recursos también tendrán condiciones acotadas. La tasa máxima será de UVA más 7,50%, el plazo no podrá ser menor a 15 años y el monto por operación tendrá un tope de 150.000 UVA, equivalente a poco más de US$200.000. El uso de los fondos quedará limitado a necesidades vinculadas con la primera vivienda
Un alivio parcial para el mercado
Para la consultora Invecq, el esquema funciona como un puente transitorio frente a una debilidad estructural del mercado hipotecario argentino: la falta de ahorro de largo plazo en pesos. Según ese análisis, la medida no resuelve el problema de fondo, aunque sí ayuda a reducir el descalce entre los plazos de los depósitos que reciben los bancos y los créditos que otorgan para vivienda
El volumen del programa es significativo frente al mercado actual. Los $2 billones equivalen a unos US$1.300 millones y superan el 10% del stock de crédito hipotecario vigente. La firma también comparó esa cifra con la evolución reciente de los préstamos UVA: durante 2025, el segmento acumuló créditos por el equivalente a US$3.200 millones, mientras que en los primeros meses de 2026 sumó US$1.100 millones
En ese contexto, los fondos del FGS llegan en un momento de menor dinamismo mensual respecto del año anterior. Según el cálculo oficial, el programa podría financiar entre 17.000 y 18.000 operaciones hipotecarias, una cifra cercana al 40% de las 43.700 familias que accedieron a un nuevo préstamo hipotecario durante 2025
El resultado final dependerá del interés de los bancos y de la velocidad con que coloquen los recursos dentro del plazo previsto
Más allá de la vivienda
El objetivo oficial no se limita al mercado inmobiliario. Caputo también vincula esta herramienta con la flexibilización del crédito en dólares para empresas, con la idea de empujar al mismo tiempo la oferta y la demanda y tener impacto en la actividad económica
La apuesta del Gobierno es que más financiamiento para desarrolladores y un mayor acceso a hipotecas terminen impulsando a la construcción, una de las ramas más sensibles de la economía y que venía rezagada