El atragantamiento es una de las principales causas de muerte accidental en niños pequeños, un episodio que exige atención permanente de los adultos. Para Jorge Tartaglione, no se trata de un hecho inevitable, sino de una situación que muchas veces puede prevenirse

El riesgo es mayor en menores de 13 años y puede aparecer en segundos. Por eso, la supervisión constante resulta clave, especialmente durante las comidas y en el contacto con objetos pequeños

Qué alimentos y objetos conviene evitar

Entre los elementos que más suelen generar obstrucciones, el especialista mencionó las uvas enteras, las salchichas, los frutos secos y los caramelos duros. También advirtió sobre pilas, globos, juguetes pequeños y hasta uñas postizas

La recomendación es sentar al niño para comer, cortar los alimentos en trozos pequeños y prestar atención a todo objeto chico y redondo que pueda llevarse a la boca

Cómo responder ante un atragantamiento

Si el niño puede toser, la vía aérea sigue abierta y conviene dejarlo hacerlo. Si no puede toser, hay que darlo vuelta y golpearle la espalda con firmeza. En bebés menores de un año, la indicación es hacer cinco palmadas en la espalda y luego cinco compresiones en el pecho

En ningún caso se deben meter los dedos en la boca

En adultos, la maniobra cambia a la de Heimlich: se comprime la parte superior del abdomen hacia arriba para intentar expulsar el objeto. Si la persona está sola, puede apoyarse sobre el respaldo de una silla para ejercer presión en esa zona

La clave, según el médico, es reaccionar rápido y conocer estas maniobras antes de que ocurra una emergencia