El Gobierno incorporó una nueva exigencia para los proveedores de tecnología en el sector de las telecomunicaciones. Los fabricantes que quieran participar en compras vinculadas con las redes estatales más sensibles deberán contar con la certificación estadounidense SCS 9001

El requisito fue establecido por el Centro Nacional de Ciberseguridad y será obligatorio para el Estado nacional y sus empresas en las contrataciones que comiencen dentro de 90 días. La certificación es emitida por la Telecommunications Industry Association, una entidad privada cuya política impide registrar a empresas incluidas en listas de restricciones del Gobierno estadounidense

Entre las compañías alcanzadas figuran Huawei y ZTE, además de Hikvision, Dahua, Hytera y DJI. La exigencia abarca tanto infraestructura de telecomunicaciones como teléfonos celulares

La aplicación comenzará por las redes críticas

Durante los próximos 90 días, el CNC deberá determinar cuáles son las redes críticas y clasificar los equipos en cuatro niveles. El estándar SCS 9001 se aplicará a los dos niveles superiores

Durante los primeros 36 meses, será suficiente que la entidad certificadora confirme que el fabricante inició el registro para obtener la certificación. Sin embargo, las empresas incluidas en las listas de restricciones quedan fuera de ese proceso antes de poder registrarse

La obligación también podría trasladarse a empresas privadas que contraten con el Estado, como operadores de telefonía, centros de datos y proveedores de servicios en la nube

El posible alcance sobre teléfonos y otros dispositivos

La disposición pide al Ente Nacional de Comunicaciones que evalúe incorporar estos requisitos al sistema de homologación de equipos. El organismo prepara para el 1° de diciembre un nuevo reglamento del Ramatel, el registro donde se inscriben los dispositivos de telecomunicaciones comercializados en el país

Si la exigencia se incorpora a ese procedimiento, podría alcanzar a cualquier equipo que deba ser homologado, tanto para redes públicas como privadas. Eso incluiría desde teléfonos hasta heladeras o automóviles con módulos wifi

El costo de reemplazar infraestructura existente

Los operadores construyeron una parte importante de sus redes 4G con equipamiento de Huawei. Además, más de 1200 pequeñas y medianas empresas y cooperativas del interior utilizaron equipos de Huawei y ZTE para desplegar sus redes de fibra, debido a que sus precios se ajustaban a la escala de esos prestadores

El reemplazo por alternativas más costosas podría reducir la competitividad y trasladarse a las tarifas. También existe preocupación en el sector por una eventual extensión del esquema a otros reguladores, incluidos los de energía, salud y el sistema financiero

Una de las primeras empresas estatales posiblemente alcanzadas sería Arsat, que tendría cerca de dos tercios de su equipamiento de origen chino, principalmente de Huawei y ZTE

Debate sobre el estándar elegido

Los fabricantes cuestionan que la SCS 9001 audita los procesos de una compañía, pero no somete cada equipo a pruebas. También objetan que sus reglas sean definidas por una entidad privada en la que la Argentina no participa y que el estándar no sea obligatorio dentro de Estados Unidos

El CNC sostiene que la certificación analiza los procesos del fabricante a lo largo de toda la cadena. Para los equipos considerados críticos, la norma exige además un ensayo del producto en un laboratorio acreditado y admite estándares como Common Criteria o Nesas para esa evaluación

La medida no calcula cuánto costaría sustituir los equipos ya instalados en la Argentina. El alcance definitivo y el impacto económico dependerán, en buena parte, de las decisiones que adopte el Enacom