El enfrentamiento entre Josefina “la China” Ansa y Santiago Maratea alteró el clima de la edición del sábado de PH: Podemos hablar y sorprendió tanto a los invitados como al conductor, Andy Kusnetzoff
Después de “El ritual del fuego”, el segmento dedicado a compartir experiencias, errores y dolores personales, Kusnetzoff retomó el episodio y puso en duda su propia actuación
Una autocrítica en pleno programa
“Me siento como el or**”, expresó al comenzar su descargo. Luego admitió que no sabía si había estado a la altura de la situación ni si había hecho todo lo posible para contenerla
“Mi tarea como conductor es que todos estén bien. Siento que no sé si lo pude manejar”, señaló, visiblemente preocupado por el malestar que había quedado entre los participantes
Antes de la cena, explicó que no quería continuar como si nada hubiera ocurrido. También respaldó la intervención de Ansa y reconoció que él mismo podría haber formulado una pregunta similar sin tener necesariamente una respuesta para resolver el conflicto
El gesto frente al fuego y el brindis final
Para distender el momento, simuló arrojar su contrato a las llamas y afirmó que el programa intentaba sostener una actitud honesta, aunque no sabía cuál sería el resultado después de lo sucedido
Con los invitados ya ubicados alrededor de la mesa, levantó su copa y propuso un brindis por la comunicación. “Siempre creo que nos podemos sentar, charlar, estar en acuerdo, desacuerdo, como sea”, concluyó
La discusión había comenzado durante el “careo” entre Ansa y Maratea. La periodista le preguntó por una colecta que no se habría completado y el influencer reaccionó cuestionando las fuentes periodísticas de Ansa. La tensión creció hasta que Kusnetzoff debió intervenir