Mucho antes de convertirse en Batman, Ben Affleck vivió un episodio de violencia que pudo haber terminado de manera trágica. Cuando tenía alrededor de 14 años, dos adolescentes lo interceptaron mientras regresaba a su casa en Cambridge, Massachusetts

Los jóvenes llevaban capuchas, cruzaron la calle y se acercaron al actor. Affleck pensó en escapar, pero decidió mantener la calma. Entonces lo tomaron, sacaron un cuchillo y le exigieron dinero

“Tenía miedo”, recordó. Sin embargo, reconoció a los asaltantes: eran chicos mayores a los que conocía de cuando jugaba al béisbol. Esa familiaridad cambió la situación y permitió que el robo terminara sin consecuencias físicas para él

Un desenlace que conoció años después

Con el paso del tiempo, el recuerdo adquirió una dimensión más inquietante. Affleck contó que uno de los jóvenes que le había robado terminó matando a otra persona con un cuchillo entre tres y cuatro años después

Según relató, el hombre fue enviado a prisión durante 20 años. Para el actor, aquella experiencia reflejaba la cercanía de la violencia en el barrio donde creció y la posibilidad de conocer personalmente a personas que luego quedarían involucradas en delitos graves

Affleck pasó su infancia y adolescencia en Cottage Street, una zona de clase trabajadora de Cambridge. Allí, según describió, era habitual que los conflictos surgieran entre personas de bajos recursos

Los comienzos de su carrera

El actor también recordó los primeros pasos de su trayectoria. Alrededor de los 12 años participó en The Voyage of the Mimi, una serie educativa que marcó uno de sus primeros trabajos frente a las cámaras

Un año después decidió que quería convertirse en “un actor más serio”, una determinación que hoy recuerda con humor. En Cambridge también forjó una amistad decisiva con Matt Damon, con quien compartió desde joven el interés por la actuación

Ambos fueron alumnos del profesor de teatro Jerry Speca. Affleck explicó que esa formación fue fundamental para que, años más tarde, pudieran escribir En busca del destino y pensar que tenían la capacidad de desarrollar sus propios guiones