Carly Simon explicó por qué estuvo alejada de la vida pública durante los últimos años. La cantante y compositora estadounidense, de 83 años, contó en una carta que convive con Parkinson y que aprendió a adaptarse a una enfermedad que afecta su movilidad y también su estado anímico
Un diagnóstico que cambió su rutina
Simon relató que todo comenzó con una artritis en sus rodillas y en una cadera. Después de tres operaciones para reemplazar las articulaciones, la recuperación no fue la esperada y las dificultades para caminar siguieron empeorando
Con el tiempo, dijo, le costaba incluso levantarse de un sillón. Tras una evaluación médica completa, recibió el diagnóstico de Parkinson y comenzó un tratamiento para aliviar la rigidez y otros síntomas
La artista señaló que la enfermedad no se presenta de manera uniforme y puede traer cansancio, ansiedad, depresión, apatía y agotamiento. También reconoció que hubo días en los que no encontraba fuerzas para levantarse, leer, escribir, cantar o llamar a alguien
Otra cirugía y el regreso a la música
En ese mismo período, recibió además un diagnóstico de carcinoma basocelular en el rostro. El tumor fue extirpado con éxito, aunque la intervención modificó su apariencia física y alimentó inseguridades que, según admitió, siempre tuvo sobre su imagen
Pese a todo, Simon aseguró que nunca dejó la música. En medio del proceso de adaptación comenzó a grabar Comes in Waves, su nuevo álbum, que saldrá el 15 de agosto y marcará su regreso discográfico después de 18 años
La cantante explicó que el disco reúne canciones e ideas escritas tiempo atrás y que la música le permitió dar forma a días que muchas veces no la tenían. También sostuvo que la enfermedad puede cambiar la vida sin convertirse en su totalidad
Sobre el final de su carta, fue clara: no considera al Parkinson un regalo ni una bendición. Aun así, afirmó que sigue escribiendo, cantando, imaginando y riéndose, y agradeció el acompañamiento de sus hijos, su familia, sus amigos, sus cuidadores y el equipo médico que la sostuvo en este tiempo
"En estos días me muevo más despacio, dependo más de los demás y aprendí que cada jornada será diferente. Pero sigo muy presente", cerró