David Seth Kotkin, conocido en todo el mundo como David Copperfield, nació el 16 de septiembre de 1956 en Metuchen, Nueva Jersey. Empezó a hacer magia a los 12 años y, con el paso del tiempo, se convirtió en una figura central del ilusionismo internacional

Su nombre artístico quedó ligado a la novela de Charles Dickens que lo marcó en la infancia. A los 15 años ya daba clases de magia y, hacia fines de los años 70, alcanzó proyección global con especiales de televisión que llamaron la atención de millones de espectadores

Los trucos que lo hicieron leyenda

Dos de sus números más recordados lo llevaron a la cima: en 1983 hizo desaparecer la Estatua de la Libertad en un montaje televisado, y cuatro años después protagonizó una fuga escénica desde la prisión de Alcatraz, donde apareció esposado y encerrado antes de liberarse

Su relación con Las Vegas fue decisiva. Tras varias giras por la ciudad, inició funciones en el Caesars Palace y, en 2003, lanzó su espectáculo An Intimate Evening of Grand Illusion en el MGM Grand Hotel & Casino, donde mantuvo una residencia durante 25 años

Las acusaciones y el cierre de una etapa

En los últimos años, su figura quedó atravesada por acusaciones de conducta sexual inapropiada formuladas por 16 mujeres. Entre los testimonios difundidos hubo denuncias por presuntos abusos y otros señalamientos por tocamientos durante presentaciones. Copperfield y sus abogados negaron cada una de esas acusaciones

Su nombre también apareció en documentos vinculados a Jeffrey Epstein, lo que reforzó el escrutinio público sobre su entorno. En ese contexto, se canceló un proyecto que incluía hacer desaparecer la Luna y también se cayó un acuerdo comercial con una ONG

Finalmente, el propio Copperfield informó en Instagram que su última función en Las Vegas fue el 30 de abril. Según Forbes, su patrimonio neto asciende a 875 millones de dólares, cifra que refleja la magnitud de una carrera de más de cinco décadas

Un vínculo sentimental muy recordado

En el plano personal, mantuvo una relación con Claudia Schiffer, a quien conoció en 1993 durante un evento en Berlín. La pareja formalizó el romance en 1994 y lo sostuvo hasta 1999, con una promesa de matrimonio que no llegó a concretarse

Más tarde inició su relación con Chloe Gosselin, diseñadora de moda, con quien sigue en pareja y con quien tuvo a sus hijos Dylan, Audrey y Sky