Edward Nutkiewicz, conocido popularmente como “El Polaco”, regresó a la Argentina después de 14 años en el exterior. El actor se incorporó al elenco de Sangre, una serie de Netflix protagonizada, entre otros, por Pablo Echarri, Julieta Cardinali y César Troncoso
Su vuelta representa una pausa en la vida que construyó en Miami, ciudad a la que se mudó en 2012 junto con su esposa, Mercedes Martí. A los 72 años, continúa eligiendo sus trabajos según la energía y las oportunidades que cada proyecto le demanda
Una carrera marcada por el teatro y los personajes antagónicos
Nutkiewicz comenzó a formarse en el teatro independiente cuando tenía 11 años. Más tarde se vinculó con Marcelo Abadi y Oscar Ferrigno, reemplazó al “Chango” Vieyra en La Mueca y estudió en el Conservatorio Nacional
Entre 1980 y 1987 integró el elenco estable del Teatro San Martín, una etapa que consolidó su preparación artística. “Tuve muy buenos profesores y era un plan de estudios ejemplar”, recordó
La televisión, sin embargo, lo llevó por un camino diferente. Después de interpretar a un personaje homosexual en El oro y el barro, comenzó a recibir convocatorias para papeles similares y antagonistas
“Me harté de que me llamaran para eso y decidí hacer un personaje tan malo para que no me llamaran más”, contó con humor. Con el tiempo, aceptó esa imagen pública sin culpa: “Mientras me paguen, soy un malo de corazón bueno”
El actor también considera que durante años existió una separación entre la televisión, el cine y el teatro. Según su mirada, haber quedado identificado con la pantalla chica limitó sus oportunidades en producciones cinematográficas
La mudanza a Miami y una familia repartida por el mundo
La decisión de emigrar surgió como una búsqueda de nuevos horizontes junto a su familia. Mercedes Martí, periodista que recibió cuatro premios Martín Fierro, reorientó su carrera hacia el sector inmobiliario en Estados Unidos y Madrid
La pareja acompañó además el crecimiento profesional y académico de su hija Natasha Nua, quien vive en Los Ángeles y desarrolla su propio camino artístico
“Nunca es fácil empezar de nuevo, pero tampoco imposible; cuando se cierran puertas en un lugar, siempre hay que buscar otras”, reflexionó Martí
La familia también compartió recientemente un proyecto teatral: en Monólogos del Mate, Nutkiewicz fue director, Natasha se encargó del guion y actuó, y Martí asumió la producción. “Fue una experiencia fabulosa trabajar con mi hija”, sostuvo el intérprete
De Wrocław a Buenos Aires
Nutkiewicz nació en Wrocław, Polonia, y dejó esa ciudad cuando tenía cuatro años. Luego pasó unos meses en un kibutz de Nahariya, Israel, antes de instalarse en la Argentina con su madre
Su padre, dueño de una relojería, fue asesinado cuando el actor tenía dos años. La familia vivía entonces en territorios ocupados por los rusos. Años después, su madre decidió viajar a la Argentina, donde tenía hermanos, y se radicó en Villa Crespo
El actor también recuperó su nombre original después de haber sido llamado Eduardo durante buena parte de su vida. A los 30 años realizó el trámite para volver a identificarse legalmente como Edward
Un regreso atravesado por la actualidad
Su retorno a Buenos Aires combina la nostalgia por la actividad teatral con una mirada crítica sobre el presente. “Se extraña la mística teatral de Madrid o de Buenos Aires, algo que en Miami no existe”, señaló
Sobre la situación política argentina, expresó cautela y cuestionó tanto la falta de cambios visibles en la vida cotidiana como el tono mesiánico del Gobierno. También afirmó que no desea convertir sus vínculos laborales, incluido el que mantiene con Pablo Echarri, en espacios de discusión partidaria
En relación con el teatro contemporáneo, criticó la excesiva autorreferencia de algunos directores jóvenes y defendió la búsqueda de referencias en los clásicos. Al mismo tiempo, reivindicó los espacios independientes que impulsó en San Cristóbal y San Telmo
Una nueva etapa profesional
Mientras continúa con las grabaciones de Sangre, el actor espera que su nuevo personaje le permita alejarse de los villanos rígidos que interpretó durante sus años en la televisión abierta. “Grabo hasta fin de año, estoy contento y con un lindo personaje”, afirmó
Nutkiewicz tampoco descarta volver a España si surge una propuesta laboral. Su vida profesional se organiza entre Argentina, Estados Unidos y Europa, según el lugar donde aparezca el próximo proyecto
Para 2027, además, contempla regresar a Wrocław junto con su hija, quien planea realizar un documental sobre su historia familiar. “Tengo pendiente volver a Polonia”, admitió
El actor asegura que no busca asumir nuevas responsabilidades de dirección y prefiere concentrarse en la interpretación. “A esta altura, dirigir implica una responsabilidad que prefiero evitar; mi lugar es actuar”, explicó
Con el teatro como referencia permanente y la televisión como una parte decisiva de su recorrido, Edward Nutkiewicz encara esta nueva etapa dispuesto a seguir buscando personajes que le permitan superar el rótulo de villano