Paul Newman y Joanne Woodward construyeron una de las historias de amor más recordadas de Hollywood. Se conocieron en 1953, se casaron cinco años después en Las Vegas y permanecieron juntos hasta la muerte del actor, el 26 de septiembre de 2008
Su legado, sin embargo, también se extendió más allá del cine. En Westport, Connecticut, la pareja encontró el lugar donde formar una familia y mantenerse alejada de la exposición pública
El hogar junto al río Aspetuck
Newman y Woodward se instalaron en Westport en 1961, en el condado de Fairfield. Allí compraron un antiguo granero renovado que su hija Melissa describió como “su hogar”. En esa propiedad, el actor murió a los 83 años por un cáncer de pulmón
La vida familiar transcurría entre caminatas y carreras por los espacios verdes, horas junto al río Aspetuck y comidas compartidas con vecinos como Robert Redford y Jason Robards
En una carta publicada en 2023, Melissa Newman evocó la particularidad de la vivienda: un antiguo cobertizo para carruajes transformado en una casa de aspecto poco convencional, con vigas suspendidas, filtraciones y ratones en las paredes. A pesar de esas imperfecciones, el lugar recibía a escritores, directores de ópera y otros referentes de la cultura
Tres hectáreas para proteger el paisaje
El vínculo de la pareja con Westport los llevó a compartir parte de ese entorno con la comunidad. En 1997 donaron tres hectáreas al municipio con el objetivo de impedir nuevas construcciones y conservar el carácter natural del área
La parcela se integró con otros terrenos aportados por Lillian Poses, vecina y amiga de Newman. Poses había trabajado en el New Deal durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt y fue una de las primeras mujeres en graduarse de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York
Desde 2011, el espacio funciona como la Reserva Newman-Poses, considerada el único monumento público en homenaje al actor que contó con la aprobación de su familia
Un espacio abierto al público
El municipio, la familia Newman y la organización dedicada a la conservación de tierras Aspetuck Land Trust trabajaron para mantener el terreno como un área pública, sin urbanización
Con el tiempo se incorporaron un acceso vehicular, estacionamiento, senderos, puentes y señalización. Actualmente, los visitantes pueden recorrer unas 15 hectáreas de bosques, humedales y campos abiertos, además de caminar por un sendero ubicado junto al río Aspetuck