Juan Pablo Geretto encontró muy temprano su lugar en el teatro. De chico no se sentía atraído por el fútbol ni por la gimnasia, pero sí por una actividad que lo llevó a vincularse con adultos, a experimentar y a descubrir una forma propia de estar en el mundo
Hoy protagoniza Berlín Berlín en el Teatro Apolo y disfruta especialmente hacer comedia. Dice que trabajar con colegas le resulta estimulante y que la buena convivencia fuera de escena se nota arriba del escenario
Una comedia para divertirse
Sobre la obra, Geretto destaca su ritmo y su espíritu de vodevil. La historia toma el muro de Berlín como punto de partida, pero se permite mezclar tiempos, climas y guiños locales para construir una pieza centrada en una pareja que busca cruzar a Alemania Occidental
El actor asegura que la propuesta está pensada, ante todo, para el disfrute. También valora el clima de trabajo compartido, con charlas y mate en los camarines antes de salir a escena
De Gálvez a Rosario y Buenos Aires
Nació en Junín por una circunstancia laboral de su padre y creció en Gálvez, Santa Fe. A los 17 años dejó la escuela secundaria y se fue a Rosario siguiendo a una amiga. Allí profundizó su formación teatral y, al mismo tiempo, aprendió a resolver todo por su cuenta: maquillaje, luces y escritura
Durante ese período hizo trabajos diversos para sostenerse, entre ellos peluquería, tareas de limpieza y empleo en una imprenta. También pasó mucho tiempo en bares, haciendo café concert y armando espectáculos que se iban modificando según el público
Casualidades, premios y oficio
Más tarde, otra serie de casualidades lo llevó a Buenos Aires. Primero rechazó algunas propuestas, pero una ruptura amorosa en Rosario lo impulsó a viajar, concursar y terminar quedándose. Desde entonces, su recorrido sumó televisión, personajes populares y premios, entre ellos el más reciente por su trabajo teatral
Geretto dice sentirse respaldado por la crítica y no dramatiza cuando no gana una terna. Prefiere seguir trabajando y dejar que los reconocimientos lleguen si tienen que llegar
La marca del origen
El actor cree que muchos de sus personajes femeninos nacen de su infancia en Gálvez, de un entorno donde las mujeres tenían un peso central en la palabra y en la vida cotidiana. También reconoce que el transformismo le sirvió durante años como una forma de protección y búsqueda personal
Con el tiempo, sostiene, fue soltando máscaras. A los 52 años dice mirar su recorrido con más calma, aceptar las pérdidas y entender que la felicidad no siempre está adelante, sino en el presente
Solo, pero acompañado
En lo personal, cuenta que está solo, que estuvo casado durante muchos años y que hoy disfruta de su casa, de sus amigos y de una rutina propia. Además, practica desde hace dos décadas biomecánica aplicada al movimiento, una disciplina corporal que lo acompaña dos veces por semana
Entre el escenario, la ciudad y los afectos, Geretto sigue sosteniendo una idea simple: su lugar, finalmente, apareció en el teatro