A menos de tres semanas de iniciar una residencia de doce conciertos en Madrid, Shakira explicó por qué eligió la capital española para uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera. La cantante colombiana publicó una carta en la que reflexionó sobre la inmigración latina, la integración cultural, su propia identidad y el impacto de la vida atravesada por las pantallas
La gira arrancará el 18 de septiembre como parte de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour. Serán doce funciones entre septiembre y octubre en Iberdrola Music, en Villaverde, un espacio que durante esas fechas funcionará como Estadio Shakira. La artista aseguró que ya se vendieron más de 600.000 entradas y describió el proyecto como una residencia inédita en Europa
Una elección nacida del dolor
Shakira sostuvo que la decisión de llevar su residencia a Madrid no responde solo a lo musical. Dijo que todo comenzó al ver a latinos perseguidos por su origen y a familias obligadas a vivir con temor. Frente a ese panorama, planteó que la respuesta más poderosa es sostener la alegría, la dignidad y la presencia
También destacó el lugar que España ocupa en la experiencia migratoria latina. A su entender, el país no solo tolera esa comunidad, sino que la celebra, y ese gesto la volvió más joven, más dinámica y más creativa. Para la cantante, el Atlántico dejó de ser una frontera y pasó a funcionar como un vínculo cultural
La residencia tendrá además una propuesta paralela llamada Mundo Macondo, inspirada en el universo de Gabriel García Márquez. El espacio reunirá actividades vinculadas con la literatura, el cine, el arte, la moda y la gastronomía latina, y podrá recorrerse durante el día antes de los recitales
La mezcla como identidad
En su texto, la artista retomó la idea de la soledad presente en Cien años de soledad y la conectó con una preocupación actual: el aislamiento que generan las pantallas. Señaló que muchas personas viven cada vez más solas, más ansiosas y más enfermas, y definió esa situación como una epidemia silenciosa
Desde ese punto, reivindicó a la cultura latina como una respuesta posible. Habló del abrazo, el baile, la mesa compartida y el encuentro como rasgos que ayudaron a millones de personas a atravesar momentos difíciles. Según escribió, la receta contra la soledad digital ya existe y fue construida durante siglos
Shakira también repasó su propia historia: sus raíces colombianas, la presencia africana en el Caribe, la ascendencia española, el origen libanés de su padre y la vida de sus hijos, Milan y Sasha, nacidos en España. “Yo no hablo de la mezcla: yo soy esa mezcla”, resumió
Madrid, punto de partida de un carnaval latino
Hacia el final, propuso ampliar la idea de hispanidad y hablar de latinidad, como un concepto más amplio que incluya también otras tradiciones y países. Para ella, la música hace lo contrario que la pantalla: une en lugar de separar
Con esa idea, anticipó que sus shows en Madrid terminarán como una celebración con referencias de Cádiz, Canarias, Barranquilla, Brasil, el Caribe y Centroamérica. “En Madrid somos todos latinos”, escribió, al cerrar una carta que convierte su regreso en una declaración de identidad y pertenencia