El conflicto que atraviesan Tini Stoessel y su padre reabrió una historia conocida en la música argentina: la de artistas que depositaron su carrera en personas de confianza y después tuvieron que reconstruir su camino desde cero
En distintos momentos, L-Gante, Ángela Leiva, Karina La Princesita, La Joaqui y Paulo Londra atravesaron disputas por bienes, canciones, contratos o regalías. En todos los casos, el golpe fue económico, pero también artístico y personal
L-Gante y una carrera con poco a su nombre
En el caso de Elián Valenzuela, la discusión comenzó cuando se conocieron versiones sobre su situación patrimonial. Según trascendió, la casa que estaba construyendo figuraba a nombre de Lourdes, pareja de quien era entonces su representante, Maxi el Brother, y tampoco los autos estaban registrados a su nombre
Además, había un contrato por tres millones de dólares con una discográfica por trabajos futuros, del que ya se había entregado la mitad. Aun así, el músico habría visto poco de ese dinero. Por eso recurrió a la Justicia para pedir rendición de cuentas
Su abogado sostuvo que el cantante había firmado más de lo que entendía y que no tenía bienes ni regalías a su nombre. Más tarde, ambas partes retomaron el vínculo laboral bajo otras condiciones y, según se informó, pusieron todo en cero
Ángela Leiva y el vaciamiento de su repertorio
Ángela Leiva estuvo casi diez años en pareja con Mariano Zelaya, que también fue su representante. Con el tiempo, la cantante contó que tuvo que recomenzar su carrera no solo en términos económicos, sino también artísticos, porque él se habría quedado con sus canciones y dejó su canal de YouTube sin material
La artista dijo que en ese momento le había entregado su carrera por completo. Después también denunció amenazas y hostigamiento. En un mensaje público llegó a hablar de violencia de género, psicológica, laboral y económica, además de censura y persecución
La Justicia dispuso medidas de protección, entre ellas una perimetral y un botón antipánico. En paralelo, sigue el proceso civil por los contratos firmados durante la relación y por las regalías de esa etapa
Karina La Princesita y los contratos firmados en medio del desgaste
Karina La Princesita protagonizó un conflicto con los hermanos Adrián y Pablo Serantoni después de que fallos judiciales favorecieran a exempleados que habían iniciado reclamos laborales contra la artista
En ese contexto, la cantante aseguró que durante su mejor etapa no sabía cuánto valían sus shows ni cómo se cerraban las negociaciones. También dijo que había liquidaciones armadas por un manager creado por ellos y que incluso había firmado contratos sin comprender del todo las consecuencias
La pelea se originó por un acuerdo de 2011 que, según su versión, la convirtió sin saberlo en socia de ganancias y costos. Con el tiempo, los músicos quedaron desvinculados de la empresa y el conflicto derivó en reclamos judiciales
La Joaqui, sin canciones ni canal
La Joaqui reveló que perdió sus canciones, las regalías y también su canal de YouTube en medio de su conflicto con sus exrepresentantes Delfina y Majo Lakatos. La cantante habló de una etapa en la que tuvo que desprenderse de obras que consideraba parte de su historia
Según se supo, el conflicto venía de antes y ella incluso decidió alejarse momentáneamente de los escenarios para cortar el vínculo. Después denunció maltrato psicológico y sostuvo que se habían cobrado señas por shows que no llegaron a realizarse
No recuperó su catálogo ni su canal, pero logró relanzar su carrera y más adelante contó que pudo saldar las deudas que había dejado esa relación profesional
Paulo Londra y tres años sin publicar
El caso de Paulo Londra fue uno de los más resonantes. Entre 2019 y 2022 no lanzó canciones por un conflicto legal con Big Ligas, la productora con la que había firmado un contrato que, según denunció, le quitaba derechos sobre su obra
El cordobés sostuvo que había sido inducido a firmar un acuerdo que hacía que cada tema nuevo ya no le perteneciera. Por eso decidió frenar su producción mientras seguía la disputa
En noviembre de 2021 las partes llegaron a un acuerdo en Miami, homologado por un juez. Desde entonces, Londra pudo volver a empezar: firmó con Warner y meses después publicó Plan A, su primer tema de la nueva etapa
Más allá de las diferencias en cada historia, el patrón se repite: confiar en quienes administran la carrera puede salir carísimo cuando el control, los contratos y la propiedad de las obras quedan en manos equivocadas