Kaia Gerber, de 24 años, abrió una vez más una conversación incómoda y muy personal: los trastornos alimenticios que atravesó y el impacto que tuvo en ella crecer bajo la mirada constante del público

Desde chica estuvo expuesta a una comparación permanente con Cindy Crawford, una de las grandes supermodelos de los años 90. Para Gerber, esa presión no fue menor. Según contó, los comentarios sobre su apariencia no ayudaron a aliviar sus dificultades, sino que muchas veces profundizaron el malestar

La modelo también cuestionó la forma en que se habla de los cuerpos en público y en redes. Dijo que la crueldad o la negatividad no resuelven nada cuando alguien atraviesa un problema de salud mental y alimentaria

La carga de parecerse a su madre

Gerber reconoció que, durante años, su figura fue observada en relación con la de su madre. Admitió que esas comparaciones influyeron en su propia percepción corporal y que no siempre fue sencillo convivir con ese espejo permanente

Aun así, dejó claro que siente admiración por Crawford y que toma como un elogio que le señalen parecidos con ella. También destacó que su madre sigue siendo, para ella, una referencia de belleza y de fuerza personal

Un hogar sin vergüenza por el cuerpo

La relación entre ambas también está marcada por una educación más libre frente al cuerpo femenino. Gerber recordó que en su casa nunca se vivió la desnudez como algo vergonzoso y que eso le resultó saludable durante la infancia

Incluso explicó que, para ella, las imágenes desnudas de su madre que vio de chica tenían un sentido artístico y no sexual. Resumió esa experiencia como un regalo: crecer en un ambiente donde el cuerpo femenino no era motivo de culpa

Otra mirada sobre la belleza

En la misma entrevista, Gerber también habló sobre la manera en que internet convierte a los cuerpos en objeto de debate. Lo hizo a propósito de su vínculo profesional con Homer Gere, hijo de Richard Gere, con quien compartirá la serie The Shards

La reacción que generó el físico de Gere en su paso por Euphoria volvió a mostrar, según la modelo, lo arbitrario que puede ser el juicio público sobre la apariencia. En ese contexto, Gerber celebró que hoy existan conversaciones más abiertas sobre la positividad corporal, aunque señaló que todavía persiste una mirada absurda y cambiante sobre los cuerpos