La trilogía de El señor de los anillos, dirigida por Peter Jackson y basada en las novelas de J. R. R. Tolkien, dejó una marca decisiva en el cine moderno. Su éxito fue enorme en taquilla y convirtió a su elenco en figuras internacionales
Salarios muy por debajo del fenómeno
Con el paso del tiempo, algunos de los protagonistas contaron que las cifras que recibieron al comienzo del proyecto fueron mucho más bajas de lo que suele imaginarse para una franquicia de esa magnitud
Sean Astin, que interpretó a Samwise Gamgee, recordó que no estaba preparado para el nivel de exposición que le llegó, pero tampoco para el dinero que acompañó ese salto. Según relató, tuvo que vender su casa porque había acordado una suma muy pequeña por la trilogía. En total, habría cobrado cerca de 75.000 dólares por película, unos 250.000 dólares en conjunto
Una apuesta filmada de una sola vez
Elijah Wood, quien dio vida a Frodo Bolsón, explicó que el rodaje simultáneo de las tres películas cambió por completo la lógica habitual de contratación. Al no existir una renegociación entre una entrega y la siguiente, los ingresos no tenían la escala que podría esperarse de una saga de ese nivel
También señaló que el estudio asumió un riesgo financiero muy grande al filmar las tres películas al mismo tiempo, algo que terminó repercutiendo en los salarios iniciales. Aun así, destacó que la experiencia dejó una recompensa distinta: la sensación de haber participado en una obra que los acompañaría para siempre
La cifra de Orlando Bloom
Orlando Bloom, intérprete de Legolas, también dio detalles sobre su pago. En una entrevista de 2019, reveló que recibió 175.000 dólares por participar en las tres películas
Las cifras, lejos de los cachets millonarios que hoy suelen asociarse a las grandes franquicias, muestran que el fenómeno de El señor de los anillos tuvo un costo personal mucho más austero para varios de sus actores