La cuarta temporada de Monster retoma la historia de Lizzie Borden, absuelta en 1892 por los asesinatos de su padre, Andrew, y su madrastra, Abby, en Fall River, Massachusetts

Aunque el juicio terminó con un veredicto absolutorio, la serie presenta a Lizzie como una asesina sin dudas sobre su responsabilidad. La producción incorpora licencias dramáticas para completar los aspectos que todavía permanecen sin una explicación definitiva

Un romance sin respaldo histórico

Uno de los cambios más notorios es el vínculo entre Lizzie y Bridget Sullivan, la empleada doméstica de la familia. En la ficción, ambas mantienen una relación amorosa y participan juntas en los crímenes

Sin embargo, no existen pruebas de ese romance. Los registros describen una relación distante. Lizzie incluso llamaba a Bridget “Maggie”, un nombre equivocado que reflejaba la falta de cercanía entre ellas. Después del juicio, la empleada dejó la casa y tomó un camino separado

La imagen de los padres

La historia también transforma a Andrew y Abby en figuras abusivas. Los documentos disponibles no respaldan la existencia de maltratos físicos sistemáticos dentro del hogar

Andrew podía ser tacaño, pero también le hacía regalos costosos a su hija, entre ellos un viaje por Europa. La serie, además, exagera su actividad vinculada con la fabricación de ataúdes al mostrarlo mutilando cadáveres para adaptar los cuerpos a sus productos. Ese episodio no cuenta con respaldo documental

Personajes ubicados fuera de época

La cronología de algunos encuentros fue modificada para reforzar el drama. Nance O’Neil aparece como una mujer que introduce a Lizzie en el mundo teatral, aunque en realidad conoció a Borden aproximadamente diez años después de los asesinatos

La muerte de Bertha Manchester también recibe una versión diferente. La serie la atribuye a Lizzie y Bridget, pero Manchester murió diez meses después de los crímenes de los Borden. El responsable fue José Correa de Mello

Un paralelismo que nunca existió

La producción incorpora a Aileen Wuornos para establecer un contrapunto con Lizzie y explorar la manera en que la sociedad observa a las mujeres acusadas de ejercer violencia

La conexión entre ambas pertenece exclusivamente a la ficción. No hubo un vínculo entre Wuornos y Borden en la vida real

El episodio de la comida en mal estado

La escena en la que la familia vomita después de comer ostras también fue creada para la serie. Antes de los asesinatos, los Borden sí sufrieron un fuerte malestar estomacal durante una ola de calor, pero la causa registrada fue un caldo de cordero en mal estado

De este modo, la producción combina elementos documentados con modificaciones destinadas a construir una interpretación dramática de un caso que continúa rodeado de incertidumbre