María Dueñas, nacida en Granada hace 23 años, llegará por primera vez al Teatro Colón con una trayectoria marcada por la precisión técnica, la expresividad y una búsqueda artística que excede los límites del repertorio tradicional

La violinista actuará este lunes, invitada por el Mozarteum Argentino, junto con la Camerata Salzburg. El programa comenzará con la obertura de Las bodas de Fígaro, de Wolfgang Amadeus Mozart, continuará con el Concierto para violín en mi menor, op. 64, de Felix Mendelssohn, y concluirá con la Segunda sinfonía de Ludwig van Beethoven

Un debut ligado a Mendelssohn y Heifetz

Para la presentación en Buenos Aires, Dueñas tocará el Stradivarius “Michelangelo”, construido por Antonio Stradivari en 1718 y cedido por la Fundación Karolina Blaberg. También utiliza un Giambattista Guadagnini de 1779, facilitado por la Deutsche Stiftung Musikleben

El debut coincide con la publicación de Homage to Heifetz, un álbum grabado para Deutsche Grammophon en los estudios de Abbey Road. La producción contó con Gustavo Dudamel al frente de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar

Jascha Heifetz ocupa un lugar central en la formación de Dueñas. La intérprete descubrió su arte durante la infancia, a través de grabaciones de los conciertos de Korngold y Lalo, y quedó especialmente impresionada por la combinación de virtuosismo, claridad y profundidad emocional

Dueñas no busca imitar el sonido de Heifetz, sino tomarlo como una referencia para desarrollar una voz propia. Según explica, la principal enseñanza del legendario violinista está en comprender la intención que existe detrás de cada sonido

La relación entre el músico ruso y el Colón agrega una dimensión especial a la visita. Heifetz se presentó allí en 1940 y, en uno de los nueve conciertos que ofreció, interpretó precisamente el Concierto para violín de Mendelssohn

Para Dueñas, esa coincidencia genera una sensación de continuidad histórica. Subir al escenario del teatro, afirma, significa incorporarse a una cadena de intérpretes que dejaron su huella en ese espacio

Entre la tradición y la música contemporánea

El repertorio de la violinista también incluye obras de los siglos XX y XXI. Esa experiencia, sostiene, modificó su manera de escuchar el timbre, el ataque, el silencio y hasta el ruido como componentes de la música

Uno de los trabajos decisivos en ese recorrido fue Altar de cuerda, concierto para violín de Gabriela Ortiz estrenado en 2022 junto con la Filarmónica de Los Ángeles y Gustavo Dudamel. Dueñas considera que la obra amplió su percepción de los colores y las texturas, incluso al abordar a compositores como Beethoven, Brahms y Mendelssohn

La violinista también estudió composición y compone. Esa práctica, explica, la obliga a comprender cómo nace una idea musical, de qué manera se desarrolla y cómo adquiere coherencia. Para ella, crear música no es una actividad separada de la interpretación, sino otra forma de escuchar

El ajedrez como imagen de la interpretación

Entre sus lecturas preferidas se encuentra Novela de ajedrez, de Stefan Zweig. Dueñas encuentra un vínculo entre ese juego y la música: ambos combinan reglas estrictas con un amplio margen para la libertad, la imaginación y la sorpresa

La rivalidad de los personajes de Zweig podría traducirse, desde su perspectiva, en dos formas opuestas de tocar. Una sería introspectiva, tensa y casi claustrofóbica; la otra, abierta, brillante y segura, capaz de apartarse de las imposiciones externas para encontrar su propio camino

Para agendar

María Dueñas, violín, y Camerata Salzburg. Obras de Mendelssohn, Mozart y Beethoven

Lunes, a las 20. Teatro Colón. Presenta el Mozarteum Argentino