A dos décadas de la muerte de Jorge Porcel, Patricia Dal se refirió a las polémicas que rodean al humorista y recordó distintas situaciones de maltrato e incomodidad que, según contó, vivió durante los años en que trabajaron juntos

Dal explicó que compartió escenarios, sets de filmación y programas de televisión con Porcel desde muy joven. Aunque lo consideraba un cómico “estupendo”, aclaró que nunca sufrió acoso por parte de él

“Personalmente no tuve ningún tipo de acoso. Lo que intentó fue maltrato y, por supuesto, no se lo permití”, afirmó. También describió al humorista como una persona culta y encantadora en algunos momentos, pero con un trato que podía cambiar según su estado de ánimo

Un conflicto durante una temporada en Mar del Plata

La actriz recordó especialmente una temporada en la que compartió cartel con Porcel y Alberto Olmedo. Tras la salida de Moria Casán, Dal había quedado como primera vedette, pero aseguró que Porcel no aceptaba ese lugar y comenzó a destratarla durante los ensayos

Según su relato, el humorista no le daba la mano al finalizar el saludo y tampoco le concedía el protagonismo que le correspondía. Ante esa situación, Dal llegó a pensar en abandonar la temporada, aunque finalmente decidió quedarse luego de que Olmedo interviniera para convencerla

“Le pateé la puerta y le dije que saliera afuera. Si no me iba a dar la mano, que me lo dijera porque me iba”, recordó. Después de aquella temporada, afirmó, nunca volvió a trabajar con Porcel

Sus recuerdos sobre otras compañeras

Al referirse a Georgina Barbarossa, Dal sostuvo que con el tiempo pudo comprender mejor algunas experiencias que la actriz había relatado sobre su vínculo laboral con Porcel. Ambas habían compartido un programa junto a Javier Portales

“Ahora que fui recordando situaciones, yo no la veía muy feliz. El trato era diferente y ahora me doy cuenta”, señaló

También afirmó que Susana Giménez había atravesado momentos incómodos durante sketches en los que Porcel improvisaba y hacía comentarios sobre su relación con Carlos Monzón. Según Dal, esas intervenciones solían ser agresivas y se apartaban del libreto

El pedido de ayuda de una bailarina

Dal aseguró que nunca presenció una situación como la descripta por Sandra Villarruel sobre jóvenes que acudían a los camarines. Sin embargo, contó que una bailarina recién llegada le pidió ayuda porque Porcel la había llamado a su camarín y temía perder su trabajo

La actriz relató que habló con Nicolás Carreras, director de la revista, para exigir que ninguna mujer fuera maltratada en el espectáculo que ella encabezaba. A partir de ese episodio, dijo, la relación con Porcel se volvió todavía más tensa

“Era una persona muy complicada”, resumió. Además, cuestionó a los empresarios y responsables que, según su mirada, permitían esas conductas y luego dejaban que el resto del elenco resolviera los conflictos por su cuenta

La palabra que eligió para definirlo

Al intentar describir a Porcel con una sola palabra, Dal eligió “lástima” y “pena”. Explicó que la muerte de su sobrina en el atentado contra la AMIA lo había afectado profundamente y mencionó también el impacto que tuvo en él la muerte de Olmedo

La actriz concluyó que sintió tristeza al verlo llegar en silla de ruedas durante los últimos años de su vida