Brasil tiene en la bossa nova y el samba dos de sus grandes cartas musicales frente al mundo. Sin embargo, dentro de sus fronteras existe otro género con una historia centenaria y una audiencia multitudinaria: la música sertaneja

La dimensión de ese fenómeno quedó expuesta tras la muerte de dos de sus figuras. En 2021, Marilia Mendonça falleció a los 26 años en un accidente aéreo. Este 22 de septiembre, en tanto, fueron encontrados los restos del helicóptero en el que viajaba Geraldo Antônio de Carvalho, conocido como Rick, integrante del dúo Rick & Renner

El helicóptero cayó en una zona boscosa de la Sierra Catarinense, en el sur de Brasil. El cantante murió junto con los demás pasajeros y tripulantes. Tras conocerse la noticia, el gobernador de Tocantins decretó tres días de duelo

La trayectoria de Rick junto a Renner

Rick nació en Monte do Carmo en diciembre de 1966. Tres décadas más tarde comenzó a presentarse en bares junto a Ivair dos Reis Gonçalves, Renner. En 1991 ambos grabaron su primer álbum

El dúo desarrolló una carrera de 18 discos y vendió más de 15 millones de copias. Durante más de 30 años también actuó ante millones de espectadores. Aunque atravesó varios períodos de pausa, cada regreso confirmó que la fórmula conservaba su vigencia

Rick & Renner alcanzó popularidad con canciones como “Ela é Demais”, incluida en el álbum Mil Vezes Cantarei. Rick también trabajó como compositor y productor para artistas como Zezé Di Camargo & Luciano, Chitãozinho & Xororó y Leandro & Leonardo

Marilia Mendonça y la renovación del género

El 5 de noviembre de 2021, el avión en el que viajaba Marilia Mendonça para ofrecer un concierto se estrelló cerca de Caratinga, en el estado de Minas Gerais. La cantante murió junto con su productor, su tío, el piloto y el copiloto

Al día siguiente, más de 100.000 personas participaron de sus exequias. Mendonça se había convertido en una de las principales voces femeninas de una escena históricamente dominada por hombres

Conocida como la “reina del sufrimiento” por sus canciones sobre desamor, también incorporó temas vinculados con el empoderamiento y conectó especialmente con las mujeres de su generación. Su propuesta fue asociada por algunos especialistas con una nueva vertiente del sertanejo: el “feminejo”

Un género nacido de las historias rurales

La música sertaneja surgió en la década de 1920 y está relacionada con la guitarra caipira, un instrumento de diez cuerdas, organizadas en cinco pares, cuyo sonido metálico tiene raíces en la guitarra barroca

En sus comienzos, ese instrumento acompañaba relatos y canciones folclóricas ambientadas en zonas rurales. Con el tiempo, esas expresiones dieron lugar a un género con códigos, estructuras y matices propios de Brasil

La sertaneja actual reúne dos grandes tendencias. Una mantiene las formas tradicionales del siglo pasado. La otra incorporó influencias de distintos estilos y logró expandirse desde el centro-sur del país hacia todas las regiones

En ocasiones se la define como la “música country” brasileña, tanto por su imaginario rural como por la vestimenta de algunos intérpretes. La comparación, sin embargo, no implica una relación directa con el folk estadounidense: la sertaneja tiene una identidad musical propia

De Tonico & Tinoco a las fusiones urbanas

Durante buena parte de su historia, el género fue interpretado principalmente por dúos masculinos. También tuvo, desde sus primeras etapas, parejas mixtas como Cascatinha & Inhana y solistas femeninas como Inezita Barroso

Tonico & Tinoco fueron los grandes referentes de la vertiente tradicional. A partir de la publicación de “Chico Mineiro”, en 1946, los hermanos João y José Perez alcanzaron reconocimiento en todo Brasil. Ofrecieron más de 40.000 presentaciones y vendieron 150 millones de copias sin realizar giras fuera del país

Con el paso de los años, la sertaneja también llegó al repertorio de figuras de otros estilos. Roberto Carlos grabó en 2010 el álbum de colaboraciones Emoções Sertanejas

Su vigencia se explica, en parte, por su adaptación a los nuevos tiempos. Más del 75 por ciento de la música consumida en Brasil está en portugués, y la sertaneja conserva una conexión directa con el público. Hoy, además, incorpora elementos de la música urbana a través de proyectos como Agroplay, Sertanejo Urbano y CountryBeat