Salma Hayek volvió a mostrar la buena sintonía que mantiene con su hija, Valentina Paloma Pinault, en una aparición conjunta en la que quedaron expuestas sus diferencias de criterio frente a las redes sociales y la moda
La actriz mexicana, de 59 años, compartió una jornada con su hija de 18 en un episodio grabado para Instagram, con recorridas, compras y varios cruces cómplices que dejaron ver la relación cercana y descontracturada que tienen
Una crítica directa al de Instagram
Uno de los pasajes más comentados llegó cuando Valentina revisó la biografía de su madre en Instagram y fue tajante: dijo que debía desaparecer. Según le reprochó, la descripción está compuesta por una larga fila de emojis que ella considera innecesarios
Hayek defendió su elección con humor y explicó que le gustan las imágenes. Pero su hija no quedó convencida y le cuestionó algunos de los símbolos que usa, como un pato, una estrella fugaz, un tigre y un chupetín
La hija que le ordenó las redes
Durante la charla, la actriz reconoció que fue Valentina quien la ayudó a entender varias funciones de Instagram. Contó que su hija comenzó a bloquear cuentas y a protegerla de interacciones incómodas porque ella no sabía cómo hacerlo
Hayek también admitió que evita leer los mensajes directos. Dijo que esa decisión le sirve para cuidarse y limitar el tiempo que pasa en la plataforma. Para comunicarse con ella, aseguró, las personas cercanas deben escribirle por mensaje de texto
La actriz explicó además que llegó tarde al uso de la tecnología y de Instagram, por lo que ese entorno fue completamente nuevo para ella. Con el tiempo, afirmó, aprendió a disfrutarlo
Choque de gustos en la moda
La salida incluyó también una recorrida por locales de ropa vintage, donde volvió a aparecer la distancia entre ambas. Cada vez que Hayek elegía una prenda con flores o estampados animal print, Valentina reaccionaba con gestos de desaprobación
En uno de los momentos más divertidos, la actriz tomó un vestido y se anticipó al rechazo de su hija. Valentina respondió que ese modelo no estaba permitido y remató la escena con una observación práctica: tenía bolsillos
Una relación basada en la sinceridad
Hayek aseguró que valora especialmente la franqueza de Valentina, a quien describió como una hija capaz de decirle cualquier cosa sin sentirse juzgada. También dijo que disfruta pasar tiempo con ella y compartir actividades juntas
Valentina nació en 2007, cuando la actriz tenía 41 años. Desde entonces, Hayek mantuvo un equilibrio entre la exposición pública y la privacidad familiar, aunque en el último tiempo ambas comenzaron a aparecer más seguido en eventos, producciones y galas
La joven, que también muestra interés por la moda y el arte, fue ganando visibilidad propia por su personalidad desenvuelta y su presencia creciente en el ambiente fashion