Con su gira de despedida en San Pablo, Xuxa volvió a reunir multitudes y a despertar la nostalgia de varias generaciones. Pero además de sus clásicos y su recorrido televisivo, su vida estuvo marcada por relaciones que quedaron grabadas en la memoria popular, entre ellas la que mantuvo con Ayrton Senna

Un romance que se volvió público

En los años 80, Xuxa ya era una figura instalada como modelo y conductora, mientras Senna cuidaba con celo su vida privada. El primer acercamiento entre ambos ocurrió en 1988, impulsado por Marlene Mattos, y la primera cita fue el 15 de diciembre de ese año, en la casa de la presentadora

La relación avanzó con discreción, aunque el piloto llegó a aparecer en el programa de Xuxa y ambos dejaron ver la cercanía que tenían. En una de esas entrevistas, el intercambio entre los dos quedó como una postal del vínculo que compartían

La distancia que impusieron las carreras

En 1990, las exigencias profesionales de cada uno terminaron por separarlos. Xuxa explicó después que ambos buscaban acompañamiento en momentos distintos: ella en sus compromisos de trabajo y él en los grandes premios

Pese a la ruptura, conservaron una relación amistosa. Por eso ella estuvo presente en el Gran Premio de Mónaco de ese año para alentarlo desde la pista

Más tarde, Senna habló del romance y dijo que con Xuxa había sentido por única vez el deseo de formar una nueva familia y tener un hijo. También destacó la intensidad de ese vínculo, al que consideró difícil por la dedicación absoluta de ella a su carrera

El final que conmovió a Brasil

El 1 de mayo de 1994, Senna sufrió el accidente fatal en la curva Tamburello, durante el Gran Premio de San Marino. El impacto le provocó un daño cerebral irreversible y murió poco después en el hospital

Xuxa asistió al velorio y se sentó junto a la madre y la hermana del piloto. Ese gesto volvió a unir su nombre al de uno de los ídolos más grandes del automovilismo brasileño