La venta de entradas para el partido homenaje a Lionel Messi, previsto para este martes en el estadio Monumental, generó una nueva polémica por los valores de reventa

En medio de la controversia, Dora Caamaño, madre de Yanina Latorre, y Maite Arruza, hermana de la conductora, fueron señaladas por ofrecer localidades a través de sus cuentas en redes sociales por precios superiores a los establecidos por la AFA

Ante las críticas recibidas, Latorre decidió referirse al tema en su programa radial. Explicó que se enteró por las publicaciones que circularon durante el fin de semana y afirmó que no tenía conocimiento de lo ocurrido

La conductora sostuvo que tanto ella como su esposo, Diego Latorre, y sus hijos fueron insultados por una situación con la que, según afirmó, no tienen relación. También recordó que días antes había expresado públicamente su rechazo a la venta ilegal y la reventa de entradas

“No voy a defender a nadie ni a justificar a nadie, pero tampoco voy a hacerme cargo de algo que no hice”, planteó Latorre al explicar su postura

El enojo de Yanina Latorre con su hermana

La conductora contó que su hermana utilizó la cuenta de Instagram de Caamaño para realizar las publicaciones. Por ese motivo, cuestionó que su madre, de 86 años, haya quedado involucrada y expuesta a los comentarios negativos

Latorre señaló que ya habló con Arruza y reconoció que atraviesa un momento de profunda angustia. Aunque manifestó su deseo de recomponer el vínculo, admitió que no sabe si podrá hacerlo

Además, aclaró que su sobrino, hijo de Arruza, no trabaja en la AFA, pese a las versiones que circularon en torno a la procedencia de las entradas

Una postura firme contra la reventa

Latorre también cuestionó a su madre por haber cedido su cuenta y remarcó que no está dispuesta a justificar las acciones de su hermana. Según expresó, quienes participaron deben asumir la responsabilidad correspondiente

Finalmente, reiteró que considera ilegal la venta y reventa de entradas para partidos de Messi, la Selección o el Mundial. Aseguró que, de haber sabido lo que ocurría, no habría realizado días atrás una defensa pública contra ese tipo de prácticas