Ainoa Blasco, transportista española y activa en redes sociales, compartió una mirada directa sobre su trabajo como camionera y sobre los desafíos que enfrenta desde hace cuatro años en la ruta
En una entrevista, destacó que uno de los aspectos menos visibles de la actividad es el impacto emocional. Según explicó, la soledad prolongada, la frustración y la falta de herramientas para gestionar esos momentos pueden jugar en contra de quienes pasan muchas horas manejando sin compañía
La carga mental de la ruta
Blasco sostuvo que el factor psicológico no suele recibir la atención necesaria dentro del sector. También remarcó que, al viajar sola durante tanto tiempo, la mente puede entrar en un círculo de preocupación del que resulta difícil salir
Además, señaló que este trabajo no solo implica conducir: también obliga a convivir con la incertidumbre permanente, con cambios de horarios, dificultad para descansar bien y complicaciones para alimentarse de manera regular
Una rutina que cambia todo
La camionera contó que al elegir este oficio sabía que iba a perder parte de su vida social. Dijo que ya no puede hacer planes como antes y que incluso los pequeños hábitos cotidianos, como tomarse un café con tiempo, dejan de ser parte de la rutina
En esa línea, afirmó que el trabajo le transformó por completo la forma de vivir y la llevó a adaptarse a una dinámica impredecible, con distancias prolongadas respecto de amigos y familia
Respeto y seguridad en el sector
Consultada por su experiencia como mujer, aseguró que solo vivió una situación incómoda en todos estos años y sostuvo que el respeto que cada persona proyecta hacia sí misma también se refleja en el trato de los demás
Hacia el cierre, dejó una advertencia para quienes trabajan en el transporte pesado: recordó que se maneja un vehículo de enorme peso y que no conviene confiarse en la ruta