Los habitantes de Alberta votan este lunes si la provincia debe iniciar un proceso legal que podría conducir a un futuro referéndum sobre la separación de Canadá. La consulta no decide directamente la independencia
Alberta concentra la mayor parte de las reservas probadas de petróleo de Canadá, consideradas las cuartas más grandes del mundo. La disputa combina reclamos sobre las políticas energéticas federales, tensiones políticas internas y el impacto de la guerra comercial impulsada por Donald Trump
Más de 1,35 millones de personas, el 43% del electorado habilitado, ya emitieron su voto por adelantado o mediante boletas especiales. La cifra supera los 810.000 votos anticipados registrados en las elecciones provinciales de 2023
El primer ministro canadiense, Mark Carney, pidió un resultado contundente y llamó a los votantes a no utilizar la consulta únicamente para enviar un mensaje al Gobierno federal. En actos realizados en Calgary y Edmonton, los mayores aplausos llegaron cuando defendió la diversificación del comercio canadiense para reducir la dependencia de Estados Unidos
Carney también respaldó un proyecto de oleoducto hacia la costa del Pacífico y se mostró junto a la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, en oposición a la separación. Smith convocó la consulta pese a rechazar la independencia, bajo la presión de sectores separatistas de su Partido Conservador Unido
La primera ministra mencionó recientemente una encuesta según la cual el 22% de los habitantes apoyaría la separación. Dirigentes independentistas sostienen, sin embargo, que la campaña ya transformó una causa marginal en una fuerza relevante dentro de la política provincial
El movimiento creció a partir de varios conflictos. Entre ellos figuran el rechazo a las restricciones sanitarias aplicadas durante la pandemia, las críticas a los mandatos federales sobre vacunas y el malestar por las políticas energéticas de Ottawa. Sus defensores sostienen que los gobiernos liberales pueden ganar elecciones sin un respaldo significativo en Alberta, debido al peso demográfico de Ontario y Quebec
Los separatistas también cuestionan que las restricciones federales hayan desalentado la inversión privada en el oleoducto del Pacífico y advierten que el proyecto podría terminar financiado por los contribuyentes
Algunos dirigentes independentistas mantuvieron tres reuniones en Washington con funcionarios del Departamento de Estado estadounidense para hablar sobre el futuro de Alberta. Otros rechazan que la provincia pueda convertirse en un estado de Estados Unidos
El jefe Sheldon Sunshine, de la Nación Cree del Lago Sturgeon, afirmó que Alberta no puede abandonar Canadá sin el consentimiento de las Primeras Naciones, cuyos tratados son anteriores a la creación de la provincia. También dijo que su comunidad seguiría formando parte de Canadá aunque la votación favoreciera la independencia
Los promotores de la separación consideran que una participación elevada ya sería un éxito, incluso sin obtener la mayoría. Uno de sus dirigentes afirmó que celebraría alcanzar el 30% de los votos favorables al inicio del proceso
La consulta se realiza además tras un incendio ocurrido durante un entrenamiento militar en la Base de las Fuerzas Canadienses Wainwright. El hecho dejó cuatro militares muertos y 39 heridos, 19 de ellos en estado crítico. Carney ordenó izar las banderas a media asta en todo el país
Algunos votantes esperan que un rechazo claro cierre el debate. Otros temen que la consulta sea apenas el comienzo de una disputa prolongada, similar a los conflictos separatistas que atravesó Quebec