Este 31 de julio, el área metropolitana de Buenos Aires quedó bajo un escenario doble de alertas: por un lado, el impacto del frío extremo sobre la salud; por el otro, el avance de tormentas con características intensas

Frío con impacto sanitario

Las temperaturas extremas aparecen señaladas con nivel de efecto alto a extremo en la salud, una advertencia que pone el foco en los grupos más expuestos ante la ola de aire frío

Lluvias intensas y ráfagas

Para la franja de tormentas se prevén acumulados de entre 40 y 80 milímetros, acompañados por ráfagas que podrían llegar a 90 kilómetros por hora

El aviso también incluye la posibilidad de lluvias abundantes, caída de granizo y actividad eléctrica, además de un segundo rango de precipitación estimado entre 30 y 50 milímetros con fuertes ráfagas

Con ese panorama, la jornada queda marcada por condiciones meteorológicas adversas que podrían afectar la circulación y las actividades al aire libre en el AMBA