Un número creciente de ciudadanos rusos evalúa abandonar el país ante el temor a una nueva movilización militar, el deterioro de la economía y el endurecimiento de las restricciones a internet y las libertades civiles
El movimiento todavía está lejos de alcanzar la magnitud del éxodo de 2022, cuando cientos de miles de personas huyeron tras el anuncio de una movilización parcial de 300.000 soldados. Sin embargo, una organización que asesora a rusos que buscan emigrar recibió el mes pasado casi ocho veces más consultas que en mayo
Más consultas, pero sin éxodo masivo
Anastasia Burakova, fundadora de Kovcheg, explicó que el aumento de consultas no implica que haya grandes concentraciones en las fronteras ni una escasez de vuelos. Según señaló, muchas personas están comenzando a preparar su salida y a analizar sus opciones
Los recientes ataques con drones ucranianos dentro de Rusia provocaron una crisis de combustible y afectaron al comercio electrónico. Las autoridades también utilizaron estos ataques para justificar nuevas restricciones al acceso a internet
En redes sociales, varios rusos han contado que decidieron marcharse por motivos relacionados con la guerra, el empeoramiento económico, la incertidumbre y la reducción de las libertades. Entre los destinos más accesibles figuran Armenia, Georgia, Kazajistán y Turquía
Funcionarios ucranianos han advertido que Moscú podría preparar una nueva movilización después de las elecciones a la Duma Estatal. El Kremlin ha rechazado esas afirmaciones, pero los rumores han incrementado la ansiedad dentro del país
El temor al reclutamiento impulsa las salidas
Un especialista en marketing digital de 28 años dejó Rusia este verano y se instaló en Tiflis. Ya había emigrado en 2022 para evitar la movilización parcial, pero regresó a su ciudad natal en 2025, desde donde trabajó a distancia para clientes extranjeros
El hombre, que se identifica como pacifista, afirmó que las restricciones contra plataformas y servicios digitales dificultaron su trabajo. Tuvo que cambiar varias veces de servidor de red privada virtual para poder conectarse
También dijo que decidió marcharse nuevamente porque no sabe qué pueden hacer las autoridades y teme que se anuncie una nueva movilización. “Nunca se sabe lo que pasará mañana”, afirmó
Una mujer de 23 años que dejó Moscú el mes pasado explicó que su esposo perdió la exención del servicio militar después de obtener su maestría. Su padre había evitado ser reclutado en 2022 al salir del país
“Teníamos mucho miedo de que mi marido acabara en el ejército, porque en este momento es un viaje sin retorno”, dijo
Ivan Nazarov, un recién graduado universitario que se trasladó a Ereván, expresó una preocupación similar. Mencionó informes sobre reclutas que, pese a no estar destinados en teoría a combatir en Ucrania, son presionados para firmar contratos que los envían al frente. “Para mí, es una cuestión de supervivencia”, afirmó
La pérdida de libertades también acelera la emigración
Otros ciudadanos aseguran que abandonan Rusia por la persecución política y las restricciones a la expresión pública
El activista queer Daniil Neonov se marchó después de varias detenciones y de cumplir una condena de 10 días por exhibir símbolos considerados extremistas. La sanción estuvo relacionada con una fotografía en la que llevaba una camiseta con los colores del arcoíris
Las autoridades rusas declararon extremista al denominado “movimiento LGBT internacional”. Desde entonces, portar artículos con los colores del arcoíris puede derivar en acusaciones administrativas o penales
Neonov también relató que otros opositores dejaron el país después de ser detenidos durante protestas en apoyo del partido Yabloko, excluido de las elecciones parlamentarias. La agrupación era la única de la lista que se oponía abiertamente a la guerra
Un hombre de 35 años que prepara su salida describió a Rusia como una “enorme cárcel digital”. Dijo que no quiere vivir en un país sin libertad de expresión, con una economía en declive y un sistema educativo que, según su percepción, promueve la guerra, la violencia y el aislamiento internacional