Dos plazos marcarán el final de septiembre en Irak: la conclusión de la presencia militar estadounidense y el inicio del proceso para desarmar a los grupos armados que no forman parte directamente del Estado

El retiro de Estados Unidos está en marcha. Los cientos de soldados que aún permanecen en el norte del país serán retirados antes del 30 de septiembre, principalmente hacia Jordania y otros destinos de la región. También se removerán equipos militares, incluidos sistemas de defensa aérea

Una salida vinculada al desarme

El Gobierno iraquí vinculó la retirada estadounidense con un ultimátum para que las milicias entreguen sus armas. Sin embargo, los grupos más poderosos, especialmente los cercanos a Irán, han rechazado esa posibilidad o han impuesto condiciones que difícilmente serán aceptadas en el corto plazo

Entre esas condiciones figuran la incorporación de las fuerzas kurdas peshmerga al control militar del Gobierno central y la expulsión de grupos kurdos opositores a Irán y del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, conocido como PKK

Algunas milicias de menor influencia aceptaron entregar armamento, pero Kataib Hezbollah, Harakat al-Nujaba y Kataib Sayyid al-Shuhada mantienen una postura contraria. Un integrante de una de esas facciones afirmó que las conversaciones deberían centrarse en regular las armas, no en entregarlas

El futuro de la misión estadounidense

Estados Unidos invadió Irak en 2003 para derrocar a Saddam Hussein y retiró sus tropas en 2011. Tres años después regresó, a pedido de las autoridades iraquíes, para liderar una misión contra el Estado Islámico

Con esa organización reducida a células dispersas, Washington y Bagdad acordaron en 2024 cerrar progresivamente la misión. Las fuerzas estadounidenses abandonaron el año pasado sus bases en la mayor parte del país, aunque conservaron posiciones en la región autónoma del Kurdistán

La base de lucha contra el terrorismo en Irbil perdió importancia debido al retroceso del Estado Islámico. Durante el conflicto entre Estados Unidos e Irán, el norte de Irak no fue utilizado principalmente como plataforma ofensiva, pero las tropas estadounidenses fueron atacadas con frecuencia por Irán y por milicias iraquíes respaldadas por Teherán

La retirada busca reducir los riesgos para las fuerzas estadounidenses, aunque persiste la preocupación por la capacidad de las milicias para atacar objetivos en Arabia Saudita, Jordania e Israel. También genera inquietud la presencia de combatientes hutíes en Irak

Control estatal sin entrega total de armas

Las autoridades iraquíes no han definido con claridad si el 30 de septiembre será una fecha límite para el desarme o el comienzo de nuevas negociaciones

La estrategia oficial apunta a colocar a las facciones armadas bajo el control del Ejército iraquí. Muchas ya integran las Fuerzas de Movilización Popular, una coalición reconocida formalmente como parte de las fuerzas armadas, aunque sus grupos suelen operar de manera autónoma

El Gobierno pretende que las facciones entreguen misiles, aeronaves de largo alcance y otras armas de empleo operativo al mando central de esa estructura. También busca disolver los grupos individuales y poner a sus integrantes bajo las órdenes de las Fuerzas de Movilización Popular y del Ejército

El portavoz gubernamental Sabah al-Numan señaló que las conversaciones continúan y que el asunto será resuelto después de la retirada de las fuerzas de la coalición internacional

Temor en la región del Kurdistán

La salida de las tropas estadounidenses eliminará uno de los objetivos habituales de los ataques en el Kurdistán iraquí, pero no necesariamente pondrá fin a la violencia

Irán y grupos vinculados a ese país también han atacado bases de opositores kurdos iraníes, instalaciones energéticas y oficinas de autoridades regionales. El primer ministro del Kurdistán, Masrour Barzani, advirtió que la retirada de los sistemas estadounidenses de defensa aérea podría dejar a la región más expuesta

El Gobierno iraquí informó que negocia la adquisición de nuevos sistemas de defensa aérea a Corea del Sur, Turquía y Estados Unidos. Según las autoridades, esos equipos serán desplegados mediante planes militares destinados a proteger todo el espacio aéreo iraquí, incluido el territorio kurdo