En los campos de frambuesas cercanos a Osorno, Chile, los abejorros europeos cumplen una función clave para la producción agrícola. Sin embargo, su expansión también alteró los ecosistemas patagónicos y puso en riesgo a una especie nativa

Se trata de Bombus terrestris, utilizado como polinizador de frambuesas, arándanos y frutillas. Su tamaño es menor que el del abejorro patagónico, pero compite con él por los sitios de nidificación, el néctar y el polen

El retroceso del abejorro patagónico

El abejorro patagónico, Bombus dahlbomii, es el único abejorro endémico de la Patagonia. En la Argentina se lo conoce como mangangá; en Chile, como moscardón, y entre comunidades mapuches recibe los nombres de duillin o diwmeñ

La especie está catalogada como en peligro. Para 2016 su población había disminuido más de un 50% y algunas estimaciones actuales calculan una caída cercana al 90%. En zonas donde antes era habitual observarlo, hoy prácticamente ha desaparecido

Además de desplazarlo de los recursos disponibles, el abejorro europeo puede transmitir parásitos, hongos y virus desconocidos para la especie nativa. Esos agentes pueden afectar colonias completas a través de larvas, reinas en hibernación o ejemplares que salen a alimentarse

Una introducción pensada para aumentar la producción

Chile comenzó a importar B. terrestris en 1997 y en 1998 aprobó su utilización a gran escala. Al principio, los ejemplares debían permanecer dentro de invernaderos, pero en pocos años comenzaron a ser liberados en campos abiertos

La Argentina prohibió su importación. Aun así, el abejorro cruzó la cordillera y avanzó por territorio argentino a una velocidad estimada de 200 kilómetros por año

Entre 1997 y 2022 ingresaron a Chile alrededor de 1,6 millones de colonias y reinas de esta especie. La actividad frutícola depende de su capacidad para liberar polen mediante la vibración de los músculos del tórax, un mecanismo especialmente eficaz en tomates, berenjenas, pimientos y frutos rojos

En un establecimiento de la zona de Osorno, un productor explicó que utiliza cajas de abejorros porque considera que mejoran el rendimiento. Durante una temporada compró 30 unidades a unos 30 dólares cada una. Aunque deberían retirarse al finalizar el ciclo productivo, algunas permanecen durante meses o incluso un año

La falta de seguimiento aumenta el riesgo de que las reinas abandonen las cajas, sobrevivan al invierno y formen colonias silvestres en la primavera siguiente

El conflicto sanitario y legal

En 2013, investigadores argentinos advirtieron que B. terrestris estaba desplazando al abejorro patagónico y transportando enfermedades. La expansión del insecto abrió además un problema de responsabilidad internacional: los ejemplares llegan desde Europa, son importados por Chile y luego se dispersan por la región

En diciembre de 2018, una ecóloga de la Universidad de Los Lagos presentó una denuncia ante las autoridades chilenas. La acusación sostenía que algunas empresas podían haber incumplido una norma que prohíbe importar animales portadores de patógenos

La investigación reunió evidencias, pero la causa fue desestimada por razones procesales. La resolución consideró que el presunto delito había comenzado en 1998 y que el plazo de prescripción era de cinco años. La investigadora sostuvo que las importaciones continuaron año tras año y que, por lo tanto, se trataba de una infracción permanente

Chile endureció los requisitos sanitarios en 2020, aunque los especialistas consideran que las medidas no alcanzan para impedir el ingreso de patógenos ni eliminar las enfermedades que ya se instalaron

La importancia de los polinizadores nativos

El Servicio Agrícola y Ganadero chileno considera esenciales a los polinizadores importados para la producción frutícola. Sin embargo, el país cuenta con unas 6000 especies de polinizadores, entre moscas, escarabajos, abejas y abejorros nativos

Investigaciones realizadas en Chile demostraron que varias especies locales, incluido B. dahlbomii, pueden polinizar arándanos con mayor eficacia que el abejorro europeo

La evidencia disponible indica que una comunidad diversa de polinizadores silvestres puede beneficiar más a la agricultura que la dependencia exclusiva de especies domesticadas. Cuando se incorporan grandes cantidades de ejemplares importados, también pueden verse afectados otros insectos y aves que participan en la polinización

El crecimiento de la producción de arándanos convirtió a Chile en uno de los principales exportadores mundiales. El valor de sus ventas pasó de unos 30 millones de dólares a más de 380 millones en poco más de una década, con una producción orientada principalmente a mercados de América del Norte, Europa y Asia

Monitoreo acústico en la Patagonia argentina

En el Parque Nacional Nahuel Huapi, cerca del lago Nahuel Huapi y de la estación científica de Puerto Blest, todavía existen ambientes donde es posible encontrar ejemplares de B. dahlbomii

Para identificarlos sin capturarlos, un equipo de investigadores instaló 12 dispositivos de monitoreo acústico. Durante seis días de marzo de 2024, los equipos registraron zumbidos, temperatura, humedad y concentraciones de gases en distintos puntos

Los sonidos fueron clasificados mediante una aplicación y analizados con sistemas de aprendizaje automático. La técnica se basa en trabajos que demostraron que distintas especies de abejorros pueden reconocerse por las características de su zumbido

Cuantos más registros se incorporan, mayor es la precisión del sistema. El método permite estudiar la presencia de especies nativas e invasoras sin recurrir a la captura ni al sacrificio de ejemplares

Otros experimentos intentaron determinar si la extracción de reinas fundadoras de B. terrestris podía reducir la cantidad de obreras. Los resultados no mostraron un efecto detectable, aunque los investigadores consideran que el desenlace podría ser diferente en años con poblaciones más numerosas

Un problema que excede la rentabilidad

Para los productores, el abejorro europeo puede traducirse en más fruta y mayores ingresos. Pero la productividad agrícola depende también de la salud del ecosistema, un factor que no siempre queda reflejado en los resultados de una cosecha

Los investigadores que estudian al abejorro patagónico buscan desarrollar programas de cría en cautiverio para conservar reinas y recuperar poblaciones. También impulsan censos participativos y nuevas formas de financiamiento, después de que un proyecto estatal previsto para dos años fuera interrumpido al finalizar el primero

La recuperación de B. dahlbomii requiere preservar los ambientes naturales, controlar la expansión del abejorro europeo y reconocer el valor económico y ecológico de los polinizadores nativos