En noviembre se actualizarán los contratos de alquiler que tengan previsto un ajuste durante este mes. El porcentaje dependerá de la duración acordada, la frecuencia de actualización y el índice establecido en cada contrato

Desde la derogación de la ley de alquileres, el 29 de diciembre de 2023, propietarios e inquilinos pueden pactar libremente esas condiciones

Contratos ajustados por IPC

La mayoría de los acuerdos celebrados desde entonces contempla actualizaciones trimestrales o cuatrimestrales según la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC)

Para un contrato con ajuste cada cuatro meses en noviembre, se consideran las variaciones de junio, julio, agosto y septiembre: 1,9%, 2,1%, 1,7% y 1,9%, respectivamente. La suba acumulada es de aproximadamente 7,81%

Con ese ajuste, un alquiler de $700.000 pasará a unos $754.683. En el caso de un contrato de $900.000, el nuevo valor será cercano a $970.307

Qué ocurre si se utiliza el ICL

El Índice de Contratos de Locación (ICL) dejó de ser obligatorio, aunque puede seguir aplicándose si fue incluido en el acuerdo

Para los contratos con actualización cuatrimestral por ICL, el aumento previsto para noviembre es de aproximadamente 8,67%. Un alquiler de $700.000 subiría a unos $760.718, mientras que uno de $900.000 alcanzaría cerca de $978.067

Los contratos que todavía usan Casa Propia

También continúan vigentes algunos contratos firmados entre el 18 de octubre y el 28 de diciembre de 2023, durante el período en que rigió la reforma de la ley de alquileres

Esos acuerdos fueron establecidos por tres años y contemplaron actualizaciones semestrales mediante el coeficiente Casa Propia. Se trata de un grupo reducido, porque ese régimen estuvo vigente durante poco más de dos meses y esos contratos finalizarán durante este año

Qué deben considerar quienes terminan su contrato

En noviembre también finalizarán contratos celebrados después de la derogación de la ley y otros firmados bajo el régimen de actualización por Casa Propia

Los nuevos acuerdos se negocian, en su mayoría, por dos años, en pesos y con ajustes cada tres o cuatro meses vinculados con el IPC. Por eso, quienes finalicen su contrato y quienes decidan renovarlo deberán acordar nuevamente las condiciones

Los valores publicados para nuevos alquileres tienden a ser más bajos que los montos que pagan algunos inquilinos con contratos vigentes. La diferencia se relacionó con la brecha entre la evolución del ICL y los precios de los nuevos contratos, que se redujo con la desaceleración de la inflación