Ariel Bracamonte Fefer volvió a referirse al destino de los bienes que dejó su madre, la empresaria Myriam Fefer, asesinada a puñaladas el 15 de agosto de 2006 en San Isidro

Según su testimonio, Eva Bracamonte no conversó directamente con él sobre la herencia. En su lugar, habría otorgado un poder legal a Liliana Castro Manarelli, quien entonces era su pareja, para negociar en su representación

Una negociación delegada a Liliana Castro

Bracamonte sostuvo que todas las conversaciones sobre el patrimonio familiar las mantuvo con Castro. También afirmó que ella tenía autorización para administrar cientos de miles de dólares y que su intervención habría alcanzado aspectos de la relación entre los hermanos

El comunicador recordó que, en una ocasión, Eva le habría indicado que resolviera los asuntos pendientes directamente con Castro. “Ariel conversa con Liliana y ella se encarga”, habría sido la instrucción, según su relato

Uno de los episodios mencionados está relacionado con una cuenta bancaria en un banco israelí ubicado en Estados Unidos. Bracamonte afirmó que Eva le ofreció 35 000 dólares para terminar de pagar un local en el Callao, a cambio de firmar un documento que dejaba el resto del dinero bajo control de ella

El comunicador calculó que en esa cuenta habría cientos de miles de dólares. Recordó que tenía 18 años y que confiaba en su hermana porque, en ese momento, ella todavía no había sido acusada por el asesinato de su madre

El crimen y el proceso judicial

Myriam Fefer fue asesinada en su vivienda de San Isidro. Durante la investigación, el patrimonio de la empresaria apareció como uno de los elementos vinculados a los conflictos familiares del caso

En 2009, Eva Bracamonte y Liliana Castro Manarelli fueron acusadas como presuntas autoras intelectuales. El ciudadano colombiano Alejandro Trujillo Ospina, conocido como “Payaso”, fue condenado a 35 años de prisión como autor material

Eva recibió inicialmente una condena de 30 años, pero la Corte Suprema anuló esa sentencia en 2013. Después de un nuevo proceso, fue absuelta en 2015 y su inocencia quedó confirmada de manera definitiva en 2017. Actualmente reside en Europa

Al recordar ese período, Ariel también describió las condiciones en las que vivía siendo menor de edad. Mientras Eva y Castro viajaban, él era enviado a Ate Vitarte, donde, según afirmó, no contaba con refrigerador ni microondas y debía comer lo que pudiera conseguir en el momento

Sobre una eventual reconciliación con su hermana, Bracamonte aseguró que ya la perdonó, aunque sostuvo que aún recuerda las dificultades que enfrentó cuando era adolescente

Propiedades registradas a nombre de su padre

Otro de los asuntos que Ariel dice continuar investigando es el registro de algunas propiedades que pertenecieron a su madre y que posteriormente quedaron a nombre de su padre

“Mi padre terminó siendo propietario de algunas propiedades que habían sido de mi madre”, afirmó. También cuestionó cómo esos bienes vinculados al patrimonio de la familia Fefer pasaron a manos de un integrante de apellido Bracamonte

El comunicador señaló que intentó retomar el contacto con su padre después de regresar al Perú, pero no obtuvo respuesta. Recordó que él se alejó de su vida cuando tenía dos años

Bracamonte sostuvo que su padre no tendría por qué conocer todos los detalles de la herencia, pero tampoco, según su posición, haberse convertido en propietario de bienes que pertenecieron a Myriam Fefer

Sus declaraciones mantienen abiertas las preguntas sobre el destino del patrimonio familiar, casi dos décadas después del asesinato que marcó la vida de los hermanos Bracamonte