Betty Casanova llegó a San Martín de los Andes en 1974, después de casarse con Guillermo Fortina, un cordobés que tenía un pequeño restaurante llamado Cheval. Allí vivían sobre el salón y ofrecían platos basados en trucha y hongos de pino
Los comienzos no fueron sencillos. Betty, nacida en General Roca, Río Negro, y formada como docente de piano, tuvo que integrarse a una comunidad en la que no todos la recibieron bien por no ser oriunda de la ciudad
De Cheval a un clásico de la ciudad
Con el tiempo, la pareja trasladó el restaurante a un hotel, donde llegaron a atender a un centenar de personas. El ritmo era intenso y, en 1986, decidieron regresar a un formato más personalizado para acompañar la crianza de sus dos hijas, que tenían 9 y 10 años
Así nació La Fondue de Betty, sobre la avenida San Martín. El vínculo cercano con los clientes fue una de las claves del proyecto: Betty se acercaba a las mesas, conversaba con los visitantes y forjaba relaciones con quienes llegaban para esquiar o disfrutar del verano
El restaurante luego se mudó a la calle General Villegas, donde funcionó durante más de dos décadas, y más tarde a Obeid, donde permaneció otros siete años
El incendio y una nueva etapa en casa
El último local, considerado parte del patrimonio arquitectónico de San Martín de los Andes, quedó destruido por un cortocircuito a fines de 2024. El fuego arrasó con obras de arte y vajilla italiana y española
Betty no se encontraba en el restaurante cuando comenzó el incendio. Los vecinos le avisaron y los bomberos llegaron antes que ella. Durante un tiempo evitó volver al lugar, afectada por la pérdida
En 2025 decidió continuar con el emprendimiento y abrió Ave Fénix en su propia casa. Para crear el nuevo espacio vendió libros, desplazó la biblioteca y reorganizó parte de la vivienda
Junto con Guillermo, mantiene una propuesta de atención personalizada. “No somos chicos y pesa, pero nos gusta cocinar, charlar con la gente y que se sientan como en casa”, explica
La fondue como una comida para compartir
La especialidad sigue siendo la fondue, una elección vinculada tanto al origen suizo de la familia de Guillermo como a la afición de Betty por el queso
El menú incluye la versión clásica, una fondue de carne acompañada por doce salsas y una alternativa de chocolate con frutas. La preparación de queso combina gruyere, fontina y gouda, y llega a la mesa sobre un calentador, junto con pan, salchichas y verduras
La receta comienza con vino blanco seco, pimienta negra y nuez moscada. Después de que el alcohol se evapora, se incorporan los quesos a fuego bajo y se revuelve con una cuchara de madera hasta lograr una mezcla elástica
Para Betty, la fondue tiene además un valor social: conserva la temperatura, invita a comer sin apuro y facilita la conversación entre los comensales
El restaurante crece principalmente por las recomendaciones de sus visitantes. La cocinera asegura que ya recibió a cuatro generaciones de clientes: personas que llegaban gateando en los años 80 y que ahora regresan junto con sus propios hijos
Datos útiles
Ave Fénix atiende todos los días con reserva previa. La dirección se informa al momento de confirmar la mesa
Teléfono: (2972) 42-2522 Instagram: @bettyc.fondue