La Avenida de Mayo, una de las arterias más emblemáticas de la Ciudad de Buenos Aires, muestra hoy un contraste marcado entre su valor histórico y el estado de abandono que se percibe en varias cuadras del tramo que va de 9 de Julio a Luis Sáenz Peña
En esos cuatrocientos metros aparecen edificios tapiados, locales cerrados, un ex hotel clausurado desde 2020, un kiosco de diarios abandonado, luminarias deterioradas y mobiliario urbano desgastado. Para vecinos y comerciantes, el paisaje actual dista mucho del que convirtió a la avenida en un paseo reconocido
Locales vacíos y edificios sin uso
Germán Canelo, de la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, sostuvo que la situación es crítica y que el relevamiento de la entidad detectó que cerca del 50% de los locales de ese tramo está vacío. A la baja actividad comercial se suman las marchas frecuentes, un combo que, según advierten, perjudica la circulación de público
Entre los casos que más llaman la atención figura el ex Hotel Castelar, cerrado desde mayo de 2020, y otro edificio de alojamiento que también permanece sin actividad. Más adelante, el Teatro Avenida aparece como una de las pocas postales encendidas de la zona, aunque muy cerca se observa un inmueble que fue del Incaa y después albergó la Casa de Mar del Plata, hoy convertido en un depósito de basura
Frente a ese edificio, solo queda el cartel de una antigua cafetería llamada La Victoria. El local también está cerrado y sin horizonte claro
Un plan para devolverle vida a la calle
Ante este panorama, la asociación presentó a funcionarios porteños una propuesta bajo el lema “La Avenida de Mayo se vive”. El proyecto propone montar espectáculos sobre la calzada algunos fines de semana, con cortes de calles, para incentivar la circulación peatonal y reactivar el entorno
La idea busca replicar, en parte, la experiencia de la Avenida Corrientes cuando se convierte en peatonal. Los impulsores del plan dijeron que ya mantuvieron reuniones con el ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Hernán Lombardi
Desde el gobierno porteño señalaron que, por ahora, el foco está puesto en la restauración de las fachadas del Palacio Municipal y del edificio que perteneció a La Prensa y hoy es la Casa de la Cultura. Según el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, ambos inmuebles son piezas emblemáticas de la historia porteña y nacional
El peso del abandono
Los testimonios de quienes trabajan en la zona refuerzan la misma percepción. Guillermo, un kiosquero con más de una década en la avenida, resumió el clima con una frase: “Está triste la avenida”. También recordó cómo, con el paso del tiempo, fueron cerrando persianas y quedando inmuebles sin uso
Entre los casos más visibles está el Hotel Chile, inaugurado en 1906 como Hotel Lutecia y considerado uno de los hitos del art nouveau. Tras el incendio de 1988, el edificio fue reconstruido en 2018, pero continúa cerrado y tapiado, igual que el local vecino que hasta hace un tiempo funcionaba como zapatería
Más adelante, el Hotel Majestic aparece cubierto de grafitis, con ventanas cerradas y basura acumulada en sus alrededores. El inmueble, que cerró hacia 1930, tuvo un proyecto de restauración iniciado en 2021 para instalar allí la sede de la Administración de Parques Nacionales, aunque la iniciativa no avanzó y el edificio volvió a manos de la AABE, sin planes definidos por el momento
Una propuesta para recuperar identidad
Maximo Chinen, estudiante de arquitectura de la UBA, difundió una iniciativa de restauración integral de fachadas y mejoras en el espacio público. También abrió una petición para sumar adhesiones
Su planteo incluye poda planificada para despejar vistas históricas, ensanche de veredas, luminarias tradicionales, mobiliario urbano de época, limpieza de fachadas representativas, incentivos para la restauración privada y un paseo semipeatonal los fines de semana
La intención, según explicó, es convertir la avenida en un corredor turístico y comercial que recupere la imagen que alguna vez la distinguió