El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó una medida provisional que prohíbe la operación, oferta y publicidad de apuestas en línea en todo el país. El Gobierno busca frenar el endeudamiento de las familias y considera la actividad un problema grave de salud pública

La disposición comenzó a regir de inmediato, aunque necesitará el aval del Congreso Nacional dentro de los próximos 120 días para transformarse en ley definitiva. Además, impide realizar nuevos depósitos en las plataformas digitales y establece el 5 de octubre como fecha límite para retirar los fondos

El Gobierno apunta al impacto social del juego

Durante un acto en San Pablo, Lula defendió la decisión y la calificó como “dura, drástica y necesaria”. “Es como el cáncer: o se extirpa el tumor, o el tumor nos mata”, afirmó

En la Asamblea General de las Naciones Unidas, el mandatario había cuestionado a la industria por “transformar la adicción en ganancia” y “destruir hogares”. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, confirmó que no habrá sitios, aplicaciones ni patrocinios legales vinculados con el sector

Las estimaciones oficiales indican que más de 60.000.000.000 de reales, equivalentes a US$ 11.000.000.000, pasan cada año de las familias a las plataformas de juego. A su vez, la Confederación Nacional del Comercio señaló que ocho de cada 10 familias brasileñas tienen deudas

Un estudio del Instituto de Estudios para Políticas de Salud calculó que el juego genera un costo social cercano a 38.800.000.000 de reales, unos US$ 7.000.000.000, por sus efectos sobre la salud mental. El Banco Central, en tanto, estimó que los ciudadanos destinan alrededor de 30.000.000.000 de reales mensuales a las apuestas

Un proyecto prevé penas de hasta seis años

Junto con la medida provisional, el Gobierno elaboró un proyecto de ley bajo la órbita del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública. La iniciativa busca tipificar delitos relacionados con las apuestas de cuotas fijas

La propuesta contempla penas de cuatro a seis años de prisión y multas para quienes exploten u operen esos sistemas. La sanción aumentaría en un tercio si la actividad incluye eventos virtuales

También establece condenas de entre dos y cuatro años para quienes promocionen, patrocinen o realicen campañas publicitarias y de marketing destinadas a captar apostadores

Los clubes cuestionan el cambio regulatorio

La prohibición generó preocupación en el fútbol brasileño. Las empresas de apuestas representan una de las principales fuentes de ingresos del deporte y patrocinan a más de la mitad de los equipos de primera división

El Flamengo manifestó su rechazo antes de la publicación oficial de la medida. “No se puede crear una norma, conseguir que las empresas e instituciones se comprometan basándose en ella y, de la noche a la mañana, cambiar todo el marco regulatorio”, expresó el club

Las compañías también auspician torneos nacionales. La Confederación Brasileña de Fútbol recibe unos US$ 14.000.000 anuales por derechos de denominación

Ante los reclamos de los dirigentes, el ministro de Hacienda prometió abrir un diálogo para evaluar el impacto de la prohibición sobre las instituciones deportivas

La decisión impacta en la campaña electoral

El anuncio se produjo en la etapa final de la campaña para la primera vuelta del 4 de octubre. Lula aparece muy cerca en las encuestas de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro

El candidato del Partido Liberal calificó la medida como “populista, hipócrita y con motivaciones políticas” durante un acto en Río de Janeiro. También llamó “oportunista” al presidente, aunque aseguró que, si gana las elecciones, vetaría los casinos virtuales

En medio de la disputa política, sondeos recientes indican que el 75% de la población brasileña respalda la prohibición total de las plataformas de apuestas