En febrero de 2018, Bruce Willis y Emma Heming decidieron vender el dúplex que tenían frente a Central Park, en Manhattan, y buscar una vivienda más pequeña. La nueva propiedad estaba ubicada en el edificio One West End y se ofrecía por US$7,9 millones
La residencia anterior había sido vendida por US$17,75 millones. La pareja había advertido que utilizaba menos de lo previsto el departamento, por lo que buscó una alternativa que se adaptara mejor a su rutina y le permitiera conservar un vínculo con el Upper West Side
Dos propiedades con una diferencia considerable de tamaño
El dúplex del 271 de Central Park West tenía aproximadamente 557 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. Contaba con seis dormitorios y cuatro baños y medio. Willis y Heming lo habían comprado en marzo de 2015 por una suma cercana a los US$17 millones
La propiedad fue puesta a la venta en enero de 2018 y quedó bajo contrato ocho días después. En abril de ese año se informó que la operación se había concretado por los US$17,75 millones solicitados
El departamento de One West End tenía aproximadamente 284 metros cuadrados, cuatro dormitorios y cuatro baños y medio. Aunque se había ofrecido por US$7,9 millones, no se difundió el monto exacto finalmente acordado
Un departamento en el piso 37
La nueva unidad estaba ubicada en el piso 37 y tenía ventanales de piso a techo, techos de aproximadamente 3,2 metros y pisos de madera de nogal. La distribución incluía un área de estar y comedor, además de una cocina con gabinetes de nogal, encimeras de mármol y accesorios cromados
El dormitorio principal contaba con vestidor y baño privado, equipado con pisos de mármol, ducha independiente y bañera. Los otros tres dormitorios también tenían sus propios baños
El edificio, situado cerca del Lincoln Center y de West Side Highway, ofrecía una piscina cubierta de aproximadamente 23 metros, una sala de juegos infantiles, un gimnasio y espacios para entrenamientos individuales
El cambio en la vida familiar
Con el paso de los años, la situación residencial de Bruce Willis volvió a modificarse. Después de que su familia comunicara que padecía afasia en 2022 y demencia frontotemporal en febrero de 2023, el actor pasó a vivir en una residencia independiente con asistencia profesional permanente
La decisión buscó ofrecerle un entorno más tranquilo y seguro, al tiempo que preservaba la rutina familiar de sus hijas, Mabel y Evelyn. Según explicó Heming posteriormente, Willis continuaba presente en la vida familiar y compartía momentos de conexión pese a las dificultades de comunicación