Su salida del gabinete

Ángela María Buitrago aseguró que su renuncia al Ministerio de Justicia estuvo ligada a su negativa a respaldar beneficios para jefes criminales dentro de la paz total. Según dijo, dejó constancias de que no podían avanzar diálogos ni suspensiones mientras los grupos siguieran delinquiendo, no entregaran armas y no demostraran sometimiento real

La exministra señaló que presentó su renuncia el 15 de mayo de 2025 y dejó el cargo el 16 del mismo mes. Sostuvo que una de las razones fue la intervención de la Oficina del Comisionado de Paz en asuntos que, a su juicio, no le correspondían a esa dependencia

El caso alias HH

Buitrago ubicó uno de los episodios clave en mayo de 2025, cuando firmó la resolución de extradición de Gabriel Yepes Mejía, alias HH, mientras el presidente estaba en China. Luego de su salida, la decisión fue modificada: la extradición quedó concedida, pero suspendida mientras el señalado jefe criminal permaneciera en mesas de paz

La exministra afirmó que hubo intromisión en ese trámite y que un comisionado de paz no tiene facultades para intervenir en un proceso de extradición. Según su versión, respondió formalmente a la comunicación, firmó la resolución favorable y poco después formalizó su salida

Defensa de la captura de alias Araña

También se refirió a la captura de alias Andrés Araña en febrero de 2025. Dijo que su cartera no participó en el operativo, pero que después fue consultada sobre su legalidad

Según Buitrago, el procedimiento fue válido porque obedecía a una circular roja de Interpol y a una orden internacional. Rechazó que pudiera presentarse como un entrampamiento contra el proceso de paz

Críticas al uso de la paz total

La exministra cuestionó la aplicación de la ley 2272 y aseguró que la paz total fue utilizada para fines que no estaban previstos en esa norma. Insistió en que las suspensiones solo podían proceder cuando existieran actos verificables de sometimiento

También dijo que no veía competencia para suspender órdenes de captura o extradición emitidas desde el exterior, ni para neutralizar circulares rojas de Interpol. A su juicio, esas decisiones debían mantenerse mientras persistiera la actividad delictiva

Reportes a órganos de control

Buitrago afirmó que puso estos hechos en conocimiento de la Fiscalía, la Procuraduría y la Corte Suprema de Justicia. Dijo que entregó nombres, antecedentes y sus consideraciones jurídicas para que esas autoridades definan si hubo responsabilidades

En el cierre de su relato mencionó el caso de Mocho Olmedo y calificó como una aberración que una persona capturada por la Fiscalía quedara bajo competencia de la Dirección Nacional de Inteligencia, entidad que, según sostuvo, no tenía atribuciones para ello