Los equipos de rescate avanzan entre barro y escombros en las zonas devastadas por la crecida súbita registrada en la frontera himalaya entre Nepal y China. Mientras continúa la búsqueda de cientos de desaparecidos, las autoridades advirtieron sobre el riesgo de nuevas inundaciones por un lago formado aguas arriba tras el desastre del miércoles, que ya estaba desbordándose

La policía de Nepal informó este viernes por la mañana que el balance de muertos en el país subió a 469, frente a los 390 reportados un día antes. China no actualizó su cifra de tres fallecidos en Tíbet. En conjunto, ambos países dijeron que más de 1.500 personas siguen sin ser localizadas

Máxima alerta en la zona afectada

Las autoridades ordenaron a la población de las áreas potencialmente afectadas trasladarse a terrenos más seguros. En Nepal, la policía indicó además que una represa de agua del lado tibetano volvió a romperse, por lo que todo el personal de seguridad, los rescatistas y los civiles involucrados en las tareas de auxilio debían mantenerse en alerta máxima y moverse de inmediato a un lugar seguro si fuera necesario

“No se ha detenido”, señaló un portavoz policial nepalí al describir la continuidad del operativo, que sigue bajo estricta vigilancia

Un Himalaya cada vez más vulnerable

Las primeras evaluaciones científicas apuntan a que la inundación pudo haberse originado por el desprendimiento de un enorme bloque de glaciar, que habría represado temporalmente un río antes de liberar el agua acumulada con gran fuerza horas después

Los especialistas siguen reuniendo datos satelitales y de terreno para determinar con precisión qué ocurrió. El Servicio Geológico de Estados Unidos informó el miércoles una colapsada masa glaciar de magnitud 5,2, con restos arrastrados río abajo y un impacto catastrófico en las comunidades cercanas

Aunque todavía es pronto para establecer un vínculo directo con el calentamiento global, los científicos advierten que el aumento de la temperatura del planeta, impulsado por actividades humanas, eleva la probabilidad de este tipo de desastres, especialmente en el Himalaya, donde el calentamiento avanza más rápido que en muchas otras regiones