Dallas Turner empieza a ocupar el lugar para el que Minnesota lo eligió en la primera ronda del draft de 2024. El movimiento que permitió a los Vikings subir seis puestos para tomarlo ya no se ve como una apuesta a futuro, sino como una decisión que empieza a dar rédito
El entrenador Kevin O'Connell destacó que el jugador ya tiene "pleno control" de la defensa y que en los entrenamientos se nota una versión más fina de su repertorio de movimientos. La evolución de Turner en el campamento de este verano refuerza esa lectura
Más peso, misma velocidad
Con 1,90 metros y 112 kilos, Turner también llegó más fuerte a esta etapa sin perder rapidez. En los trabajos conjuntos con Baltimore, ganó varios duelos frente al tacle Ronnie Stanley y dejó la impresión de que está listo para producir con regularidad
Andrew Van Ginkel, uno de sus compañeros en el frente defensivo, dijo que Turner ya no duda antes de atacar y que sale disparado desde la línea. Ese cambio de seguridad ha sido clave en su salto
De aprendiz a pieza fija
En su año de novato, Turner tuvo una curva de aprendizaje esperable, sobre todo porque Minnesota contaba con Van Ginkel y Jonathan Greenard, ambos elegidos al Pro Bowl en 2024. Pero las lesiones de los dos durante la campaña pasada abrieron la puerta para un rol mucho más importante
Cuando pasó a ocupar el puesto de Greenard en la recta final, Turner rindió mejor como pasador puro. Cerró esa etapa con 6,5 capturas en los últimos ocho partidos, además de 15 golpes al quarterback y cuatro derribos con pérdida de balón, la cifra más alta para un jugador menor de 23 años desde 2017
La salida de Greenard en abril, en un intercambio que también alivió el tope salarial, confirmó que Minnesota ya lo ve listo para jugar a tiempo completo. Turner, que cumplirá 24 años el 2 de febrero, dice que no piensa conformarse y que seguirá buscando aspectos para mejorar
"Voy a seguir encontrando algo en qué trabajar", aseguró. Desde el vestuario, Christian Darrisaw ya anticipa una temporada especial para él